“La desaparición de Santiago nos retrotrae a épocas oscuras que no podemos permitir que regresen. Las Madres hemos calificado, desde el minuto cero, a este Gobierno como enemigo del pueblo y hemos sostenido que sus prácticas eran similares a las de una dictadura, que esta desaparición confirma cabalmente”, dijo Estela de Carlotto, titular de Abuelas de Plaza de Mayo en la conferencia de prensa en la que diferentes organismos de derechos humanos llamaron a marchar hoy para pedir la aparición del joven.

Santiago, de veintiocho años y oriundo del partido bonaerense de 25 de Mayo, desapareció hace diez días durante la represión en la comunidad mapuche Lof en Resistencia de Cushamen, al noroeste de la provincia de Chubut. El operativo fue ordenado por la ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, quien envió al lugar a su jefe de Gabinete, Pablo Noceti, para que comandara a los uniformados, que irrumpieron a los tiros, destruyendo todo a su paso y golpeando a hombres, mujeres y niños.

El joven intentó escapar de la represión, pero, a diferencia de otros compañeros, no cruzó el río Chubut, que atraviesa la zona. En ese momento, según apuntan los testigos, Gendarmería se llevó a una persona y la cargó en una camioneta. Familiares y compañeros señalan que esa persona era Santiago, por lo que apuntan a las fuerzas de Bullrich como responsable de su desaparición.

Noceti, en tanto, puso en duda la presencia de Santiago en la comunidad mapuche. “No tenemos constancia de ninguna detención, nadie brindó su testimonio ni pudo corroborar que Santiago estuvo allí ese día”, señaló en declaraciones radiales.

En ese sentido, se muestra fiel a su negacionismo. El Jefe de Gabinete del Ministerio de Seguridad es abogado y exdefensor de represores. En su momento, cuando comenzaron a abrirse causas por delitos de lesa humanidad, había señalado que eran “la legalización de la venganza, estructurada y diseñada en el poder político”.

Con el voraz operativo que llevó adelante, que terminó con la desaparición de Maldonado, ayer los diputados nacionales de la Comisión de Derechos Humanos convocaron a la ministra para que dé cuenta del operativo y para que ordene la separación de su segundo. Sin embargo, Bullrich faltó a la convocatoria.

“No vamos a permitir una república mapuche en medio de la Argentina”, señaló la ministra en sus últimas declaraciones, al tiempo que descartó la desaparición forzada. En esa línea, los medios insisten en demonizar la lucha mapuche acusándolos de terroristas y criminales, y obviando el reclamo que llevan adelante por sus tierras, al tiempo que abonan la teoría de que Santiago se fue por su propia voluntad.

Estos días incluso se encargaron de viralizar un video donde un joven con características similares hacía unas compras en Corrientes, avalando la teoría de un supuesto camionero que lo habría llevado para esa zona. Francisco, el chico del video, destacó que era una “canallada” esa difusión y una “pantalla”.

La familia de Santiago señaló que él no se fue por su propia voluntad, sino que fue una desaparición forzada. “Se lo llevaron”, dijo Sergio Maldonado, hermano del joven, y exigió que “el que lo tenga, lo largue”.

“No dejen de marchar. No quiero que mi hermano esté en una lista. Tiene que aparecer con vida”, pidió.

La familia y los organismos de derechos humanos también apuntaron a la ministra Bullrich. “Si ella es la responsable de la Gendarmería quiere decir que dio las órdenes de esa represión. A Santiago lo tiene la Gendarmería, ella tiene la obligación de investigar, y si no es idónea para esta búsqueda, tendrá que renunciar”, señaló Nora Cortiña, Madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora.

La dirigente viajó a acompañar a la familia de Santiago Maldonado, al igual el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), la Asamblea Permanente de Derechos Humanos (APDH), Abuelas de Plaza de Mayo y la Comisión por la Memoria de Buenos Aires. El organismo provincial se presentó como querellante ante el juzgado federal de Esquel en la causa que investiga la desaparición forzada de Maldonado.

Por otra parte, el Comité Contra la Desaparición Forzada de la ONU exigió la acción urgente del Estado argentino para encontrar al joven, y Amnistía Internacional inició una campaña de alcance mundial para llamar a personas de todo el mundo a pedir por la aparición de Santiago.

En el día de ayer, el juez que lleva la causa, Guido Otranto, ordenó allanar la sede del Escuadrón N° 36 de la Gendarmería Nacional en Esquel. Días atrás, el magistrado había ordenado secuestrar los vehículos que esta fuerza policial utilizó en el operativo, pero los mismos habían sido lavados, por lo que no encontraron rastros de Santiago.