Veinticuatro horas después de que Ana Suárez, empleada de la Municipalidad que reclama por su fuente laboral, se encadenara sentada en el acceso posterior del edificio comunal sin obstaculizar la salida o entrada de los trabajadores, al menos siete policías femeninas y alguna de civil la violentaron de manera inaudita subiéndosele encima para esposarla y trasladarla a la Comisaría 1º ubicada en la calle 53 entre 9 y 10, aduciendo que tenían una orden judicial que, según la defensa legal de la mujer, no existió.

Ana Suárez, empleada en la Secretaría de Espacios Públicas de la Municipalidad, y jefa de hogar con hijos a cargo, decidió el miércoles encadenarse y sentarse en ese acceso municipal para protestar por su situación porque no ha obtenido ninguna respuesta de las autoridades de Cambiemos.

“Mal, mal, mal. Estoy muy mal […] El intendente consiguió que me ficharan. Que me judicialicen, pero voy a seguir con la protesta. No voy a aflojar”, sostuvo Suárez al salir de la comisaría donde la aguardaban numerosos medios de prensa locales, entre ellos Contexto.

La imagen de los catorce impactos de bala de goma que recibió en la espalda durante la represión ordenada en enero de 2016 contra trabajadores municipales por Garro se vio por todos los canales de televisión. Tras una breve reincorporación y un pedido de licencia médica por todos los problemas de salud que le acarreó la represión, Ana se quedó sin empleo.

En la salida trasera del Municipio pasó la noche en una reposera. Las autoridades no hicieron nada para arreglar la situación. El jueves apareció la Policía para desalojarla. “A las 7 de la mañana una policía me avisó que tenían orden de Fiscalía”, al parecer de la UFI Nº 5 a cargo de Leila Aguilar, “para que me fuera, o me desalojarían por la fuerza”, explicó.

“Nunca me mostraron la orden”, que debe emitir un juez y no un fiscal. “Le dije ‘me voy a quedar acá porque necesito trabajar. Mis hijos necesitan comer’”, agregó con la voz entrecortada.

El intendente “podría haberlo impedido. Obviamente. Pero su modus operandi es judicializar, armar causas y reprimir”, aseguró Suárez, a quien el Municipio negó en estos meses cualquier tipo de ayuda social.

“Me sentí una delincuente”, respondió Ana en las puertas de la Comisaría 1º consultada sobre cómo se sintió con siete uniformadas encima tratando de esposarla para llevarla detenida. Según consta en la copia de la declaración que le dieron en la Comisaría, la Policía la acusa de “lesiones, desobediencia y obstrucción en el acceso a edificio público”. “Es mentira, porque yo a los trabajadores los dejaba entrar y salir sin problema”, refutó la mujer.

“Ana se estaba manifestando pacíficamente. Es su derecho”, sostuvo a su lado su abogada, Flavia Centurión. “Fuimos a la fiscalía de Aguilar y allí nos dijeron que no hay ninguna causa. Acá en la comisaría nos dijeron que había orden judicial, entonces quiere decir que la Policía actuó de oficio”.

La letrada fue más contundente aún al asegurar que “seguramente en este momento están armando una causa porque no había ningún expediente” en curso. “La privaron ilegalmente de la libertad, sin ninguna orden”, enfatizó.

“Ana necesita trabajo y tuvo balas de goma en la espalda. Nadie hace eso si no es porque lo necesita. Y no bajó nadie. ¿Este es el diálogo de Cambiemos?”, se preguntó la concejal del FpV Florencia Saintout”.

“Acá hay situaciones de mucha violencia. Necesitamos un intendente solidario, que construya trabajo y que dialogue”, afirmó Saintout, precandidata a diputada provincial por Unidad Ciudadana.

Ana Suárez atribuyó la falta de respuesta del Municipio a una motivación política. “Sí, porque soy de la oposición. Cuando fui a reclamar me dijeron que se lo pidiera a Bruera”, respondió.

Justamente, el concejal del FpV Gabriel Bruera se declaró “horrorizado” por lo que le sucede a Ana Suárez y pidió a las autoridades que recapaciten. Lamentó que en casi dos años no hayan podido “resolver esto desde el punto de vista humano” y rechazó que el Municipio “persiga a trabajadores por su ideología política”.

 Violencia policial contra un periodista

Mientras varias policías esposaban en el suelo a Ana Suárez, policías masculinos empujaron, agarraron por el cuello y le doblaron los dedos de la mano derecha a un periodista de Radio X 5 que estaba cubriendo el desalojo por la fuerza de la mujer.

“Correte, no tenés nada que hacer acá”, increpó el policía al periodista, Ignacio Gallardo, según pudo grabar otro trabajador de prensa allí presente. “No se metan con la Policía” fue otra de las frases amenazadoras del uniformado hacia la prensa.

Después de cumplir con su trabajo, el periodista agredido presentó una denuncia penal ante la fiscalía de turno.

El Sindicato de Prensa Bonaerense expresó su “repudio” por el accionar de la Policía y exigió que quienes participaron de la agresión “sean sancionados”. Este nuevo acto de violencia policial quedó registrado en un video que tomó otro trabajador de prensa y que circuló ampliamente por las redes sociales.

Saintout rechazó la agresión sufrida por el periodista. “En esto hay que estar muy solidarios y muy atentos”, advirtió al referirse al accionar de los “proyectos autoritarios” como el que encarna el macrismo.