En julio, con bombos y platillos, el intendente de La Plata, Julio Garro, presentó la instalación del Boeing 737 en la República de los Niños, de cara a las vacaciones de invierno. El avión que sobrevoló las islas Malvinas durante la guerra y formó parte de la flota presidencial se convirtió en un atractivo turístico para niños y padres, quienes se encontraron con un canón de $50 para poder visitarlo los fines de semana.

La empresa Grupo Cuatro Platenses SA, inscripta en AFIP en diciembre de 2016, es quien se hizo cargo de la explotación de la histórica aeronave. Esta firma, dedicada a la “construcción de obras de ingeniería civil”, con actividades que incluyen construcción “para la minería y la industria, de centrales eléctricas y nucleares”, fue la única que se presentó a concursar para la administración del parque aeronáutico de la República de los Niños.

“Solamente este hecho invalida la adjudicación del parque temático a una empresa que no posee la experiencia suficiente ni la especialidad de su función con el fin pedagógico que el mismo decreto de adjudicación o permiso precario dice tener. Lo que queda clarísimo es el fin de explotación comercial que pretenden darle al parque temático a partir de esta iniciativa”, señalaron en un comunicado los concejales del Frente para la Victoria-PJ, quienes elevaron un pedido de informes al Concejo Deliberante local.

“Los fines para los que fue creada la empresa no tienen nada que ver con lo que se pretende que se realice en ia República, con lo cual queda de manifiesto que hay un fin bastante distinto al fin educativo y recreativo con el que se creó este parque”, dijo el edil Gabriel Bruera a Contexto, quien destacó que en el parque infantil se observa un “objetivo distinto con un fin comercial de dudoso origen, en una iniciativa privada a la que se presentó una sola empresa”.

La firma que administra la aeronave pertenece a Eduardo Berri, Marcelo Francisco, Gonzalo Marotta y Martín Marsiglia, quien en su perfil de LinkedIn se dedica a vender publicidad con “ploteo completo”, en el Boeing, señalando el alcance del mismo por la cantidad de visitas que recibe. En Radio La Plata también declaró que el verano próximo Cuatro Platenses concretará un “parque acuático”.

Sin embargo, esta no es la única mano privada que se metió en el parque temático. Garro, junto con el director de la República de los Niños Manuel Wirzt, ya avanzaron con la concesión de servicios mediante un acuerdo con la Cámara de Empresarios Gastronómicos de La Plata (PULPA) para realizar un corredor gastronómico. En ese marco, el Municipio le cedió a esta cámara privada la administración y elección de los puestos de comidas.

Durante estas vacaciones, esta suerte de patio de comidas ya estuvo funcionando con las firma Thionis, Kid Point, Belgian Wafles & Bistro, La Pulpería de Zaracho, Finca Don Carlos, Olibar y Estación Bonifacio, entre otros.

En diálogo con Contexto, Guillermo “Nano” Cara destacó que estos comercios pueden ser muy rentables al tiempo que cuestionó por qué PULPA es quien administra este corredor gastronómico. Es “juez y parte; es la que evalúa cuales son los mejores comercios cuando en realidad las autoridades de la Cámara son comerciantes del sector”, sostuvo el edil del FpV. En ese marco, también resaltó que existe un enorme riesgo de que se instalen grandes firmas “que nada tienen que ver con la impronta de la República”.

Ante este panorama, los bloques del Frente para la Victoria solicitaron un informes en el Concejo Deliberante a fin de conocer el convenio firmado con PULPA, así como también el listado total de los comercios que se han sumado y los montos a pagar tanto al Municipio como a la Cámara.

“Este convenio no está publicado en ningún lado y ya lleva dos meses por lo menos”, comentó Cara.

“Es bastante extraño. Es difícil entender la razón por la cual se genera este convenio con la Cámara cuando tienen todas las herramientas para hacer una licitación pública o lo que crean conveniente para llevar adelante lo que crean mejor para la República”, destacó en tanto Bruera.

“Cuando uno ve los programas educativos de la República de los Niños, se cayeron todos, se han dejado de hacer, se han reducido muchísimo la intervención de los niños, quienes deberían ser los beneficiarios de estos programas”, dijo Cara, y agregó que “hay un vaciamiento y un corrimiento hacia el sector privado”.

“Es lamentable que se hayan suspendido todas las actividades de la República durante casi un año y lo que se empiece a hacer para adelante es de muy dudoso origen”, dijo Bruera, y destacó que “nada pasó por el Concejo Deliberante y al tener las facultades que tiene el departamento ejecutivo para trabajar, las medidas que han tomado son bastante extrañas”.

Durante 2016, mucho de los proyectos y talleres que llevaba adelante el parque infantil fueron relegados. Uno de los programas cerrados fue el de equinoterapia. Desde la asunción de Julio Garro como intendente de La Plata, la República de los Niños se quedó sin este proyecto dirigido a chicos y chicas con trastornos de desarrollo físico y neurológico.