Desde ATE denunciaron que las autoridades del INTI cerraron ayer por la mañana las puertas del organismo para ocultar y evitar los reclamos que habían programado por los “manejos irregulares de los fondos públicos” y por la “persecución sindical” que viene realizando la gestión del macrista Javier Ibáñez.

Los trabajadores de la sede central del Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) (Avenida General Paz 5445) que dirige el macrista Javier Ibáñez, denunciaron en diálogo con Contexto una “maniobra arbitraria para evitar que se difundan las denuncias de persecución y corrupción” que habían realizado contra las autoridades.

Ayer por la mañana, por primera vez en sus sesenta años de historia, el organismo cerró sus puertas impidiendo el ingreso de los 2.100 trabajadores de la ciencia y la técnica, quienes habían planeado la semana pasada un paro y una conferencia de prensa a las 11:30 hs en las puertas del edificio para visibilizar una serie de reclamos salariales y de carrera laboral, de persecución gremial y de manejos irregulares de los fondos públicos del organismo dependiente del Ministerio de Producción de la Nación.

“El asueto de las autoridades fue una respuesta al paro que habíamos organizado y un temor a que se difundan nuestras denuncias, más aún teniendo en cuenta la proximidad de las elecciones”, dijo a Contexto Daniel Luna, delegado de ATE en el INTI.

Luna explicó que el lunes por la tarde, una vez que se habían retirado de su lugar de trabajo, desde el organismo les enviaron un mail en el que les informaban que el martes habría asueto para el arreglo de las instalaciones de agua.

Pero los trabajadores desmintieron ese argumento porque ese tipo de trabajos se avisan y se hacen con mayor anticipación, y además notificaron que en ningún momento vieron los móviles de la empresa AYSA acercarse al edificio del INTI para reparar la supuesta avería. La presencia de efectivos policiales con perros y camiones hidrantes, contribuyeron también a pensar que las autoridades apuntaron a “tapar” los reclamos.

El conflicto se produjo al mismo tiempo que dentro del edificio del Polo Científico y Tecnológico de Palermo (C.A.B.A) que pertenece al Ministerio de Ciencia y Tecnología, el macrismo enviaba a efectivos policiales para acallar los reclamos de científicos y becarios del Conicet contra los recortes en esa cartera.

“Fue una decisión arbitraria para frenar un paro que venía muy fuerte”, dijo Luna una vez terminada la conferencia de prensa realizada frente al edificio de la sede central del INTI, que contó con más de 300 personas entre las que estuvieron referentes gremiales y legisladores.

En la conferencia de prensa, desde ATE denunciaron que la gestión del ingeniero Javier Ibáñez, un cuadro del riñón del PRO desde 2007 que formó parte de distintas carteras ministeriales de los gobiernos porteños de Mauricio Macri, viene realizando una “serie de manejos irregulares” de los fondos públicos del organismo científico-técnico.

El delegado Luna sostuvo que Ibáñez llevó a cabo “la intervención de distintas áreas encargadas de controlar las empresas que realizan obras dentro del organismo”, desplazando a los trabajadores que se dedicaban a hacer estos trabajos y ubicando en lugar de ellos a asesores elegidos a su antojo que pasan por alto los controles del sector público, cobran salarios por encima de la media y no están bajo el convenio colectivo.

En un comunicado, desde ATE cuestionaron “el manejo absolutamente discrecional de fondos públicos, para lo que se han creado sectores “paralelos”, en áreas más que sensibles en la Institución, como la Gerencia de Finanzas y la de Infraestructura y Obras. Hay 20 obras en proceso en el INTI, que se realizan sin el necesario control en cuanto a la seguridad, sin ningún tipo de criterio de prioridad, sin que las licitaciones sean llevadas adelante por lxs profesionales de carrera del organismo”.

“Entre los controles que “pasan por alto” los asesores de Ibáñez, están los controles de seguridad e higiene”, dijo el delegado Luna. El pasado 24 de julio, las irregularidades en estos manejos generaron el incendio de un laboratorio del Centro de Desarrollo e Investigación INTI- Procesos Superficiales (edificio 46), hecho que fue silenciado por las autoridades del INTI. “La falta de garantías para la salud de los trabajadores son constantes”, apuntó Luna.

El gremio estatal también remarcó las “acciones antidemocráticas” de las autoridades, quienes han descontado arbitrariamente días de paro. En el comunicado señalaron “la violación de las cuentas personales de lxs delegadxs, Mi INTI, para gestionar falsas licencias sin goce de sueldo, con el fin de descontar el día de paro del 13 de julio. El gerente de Recursos Humanos, Ernesto Luna, llegó al colmo de cometer un delito, como la usurpación de la identidad de lxs delegadxs para “castigarnos” por una medida de fuerza completamente legítima”.

Los primeros reclamos que había planteado ATE a Ibáñez meses atrás, antes de que se agudice el conflicto, consistían en un aumento salarial adicional del 18% por encima del acuerdo del gremio UPCN con el Gobierno nacional, de un 20% en tres cuotas; y el fin de la precarización laboral de becarios y monotributistas. Las autoridades primero desoyeron los pedidos y luego profundizaron la disputada con la persecución de los delegados, definieron desde el gremio.