El municipio del intendente de La Plata Julio Garro mantiene en el más absoluto abandono a las más de cien familias que viven en las inmediaciones de la intersección de las calles 516 bis y 219, en la localidad de Abasto en el oeste del Gran La Plata. Por detrás de los terrenos donde se han asentado estos vecinos desde hace diez años y a metros de sus viviendas, corrían cloacas sin entubar tapadas por basura. La semana pasada y desoyendo los reclamos por el cuidado de la salud, empleados municipales destaparon con máquinas las zanjas para que los fluidos circulen mejor, hasta su desembocadura en la ruta 2, dejando al aire libre el hedor que llega a los hogares.

En diálogo con Contexto, vecinos afectados explicaron que al estar a cielo abierto, las cloacas ahora largan un “olor insoportable”. “Como está todo contaminado, no tenemos agua potable. Cuando nos da el bolsillo compramos bidones de agua, o le compramos agua de pozo a un vecino que vive a tres cuadras, donde no hay tanta contaminación”, dijo a este medio Rogelio Romero, uno de los vecinos afectados.

Los vecinos habían llevado el reclamo al delegado municipal de Abasto, Gabriel Barletta, para que la Comuna se haga cargo del arreglo de las calles, la instalación de agua potable, la entubación de las cloacas y la limpieza de la basura. Pero el Gobierno de Julio Garro ha ignorado las pésimas condiciones de vida que atraviesan las familias.

“Las veces que fuimos a hablarle, el delegado nos dijo que no tenemos derecho a nada, por ser un asentamiento sobre las vías. Directamente no nos reconocen. Eso nos molestó mucho porque somos humanos y tenemos criaturas. Lo que nos dijo no tiene pies ni cabeza”, afirmó Romero.

Otra de las vecinas, Lorena Rodríguez, dijo a Contexto que por ingerir agua contaminada, las personas del barrio, incluidos los niños y las niñas, “tienen diarrea y manchas en la piel”.

Considerando la falta de respuestas del delegado, en el transcurso de esta semana los vecinos planean dirigirse a la municipalidad para que los atienda Julio Garro o alguno de sus funcionarios. “Hemos llevado el reclamo al delegado muchas veces pero siempre nos pone una excusa. Vamos a ver con qué nos salen la próxima vez”, cuestionó Lorena Rodríguez.