En el marco de la delicada situación económica a nivel nacional, la gestión de Julio Garro continúa con políticas que golpean a las cooperativas laborales locales: ayer les comunicó el despido a diez choferes. Así lo afirmaron los trabajadores a este medio.

Los echados se encargaban de transportar por el Casco Urbano y barrios de la periferia a los cooperativistas que hacen el barrido de la ciudad. Trabajaban para el municipio desde diciembre de 2015 y sostienen que Garro les adeuda quince meses de salarios, la mayoría de estos trabajados en negro.

En el mediodía de ayer, desde la Municipalidad, les informaron a los trabajadores que no contarán más con sus servicios. La gestión le comunicó a María José Estevanez, la cooperativista dueña de los cuatro micros, que de acá en más no le alquilarán más los vehículos ya que optarán por colectivos más nuevos “para cambiar la imagen”. Ésa fue la única respuesta que dieron desde la Comuna para justificar las cesantías.

Ante este hecho, ayer por la tarde, los cooperativistas afectados decidieron atravesar los micros sobre la avenida 32 y calle 17 (donde tienen el galpón donde guardan los coches) para cortar parcialmente el tránsito para visibilizar su situación. “Vamos a estar acá hasta tener una respuesta fehaciente de la Municipalidad sobre lo que va a pasar. Este es nuestro puesto de trabajo y de acá no nos vamos a mover”, dijo a Contexto Estevanez.

“Nos pagaron solo tres meses y en negro. Nos dijeron que para pagarnos lo demás teníamos que hacer el monotributo. Lo hicimos pero Nelson Marino (secretario de Gobierno), con quien hablamos, nos siguió dando vueltas y nunca nos pagaron. Y ahora nos echan sin ninguna razón”, agregó Estevanez.

Los choferes perjudicados trasladaban a los cooperativistas con sus herramientas por el Gran La Plata. También denuncian que por las deudas del Municipio, los micros que le pertenecen a Estevanez se han deteriorado producto de la falta de dinero para mantenerlos en buen estado.

“Siempre cumplimos con el trabajo, no tienen motivos laborales para echarnos. De un momento para el otro nos dejan en la calle, sin darnos ninguna oportunidad de continuidad”, afirmó a este medio Gustavo Artieda, otro de los cooperativistas que quedó sin trabajo.

“Siempre quisimos arreglar la situación hablando y esta gestión nos defraudó. Nelson Marino siempre ponía a alguien en el medio para hablar con nosotros y se la pasó haciendo promesas”, añadió Estevanez.

El conflicto de estos choferes se da dos semanas después de la movilización de cooperativistas laborales de la ciudad a las puertas de la Municipalidad en reclamo por mejores condiciones de trabajo, ya que la gestión les paga 4100 pesos por jornadas de treinta horas semanales. Pero la respuesta de Garro fue una denuncia a líderes cooperativistas bajo la figura de “intimación en la vía pública”, por lo que la problemática se recrudeció.