Tal como lo creó, ahora lo deshace. El Ministerio de Comunicaciones, dado a luz por el Gobierno de Mauricio Macri y bajo el mando del “milico” Oscar Aguad, dejó de existir para ser absorbido por el Ministerio de Modernización, a cargo de Andrés Ibarra. El ahora extitular de Comunicaciones estará frente al Ministerio de Defensa, en reemplazo de Julio Martínez, quien integrará la lista de senadores nacionales para las PASO.

La maniobra, dada a conocer de manera oficial ayer, representa un nuevo paso en el camino de desmantelamiento de políticas públicas para frenar la concentración de medios de comunicación, cruzada que tuvo como eje la intervención en la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual y la disolución de su autoridad pertinente, la AFSCA, así como la persecución judicial de su entonces titular, Martín Sabbatella.

“Un organigrama de Estado es un reflejo siempre de sus prioridades. En este caso, pasamos de un organismo autárquico y autónomo como estaba planteada la AFSCA y sobre todo el Consejo Federal de la LSCA, a un disciplinamiento del organismo al reducirlo a la órbita de un Ministerio. Evidentemente, el Ministerio de Comunicación tenía una misión muy específica, y era habilitar las condiciones para maniobras que se materializarían, por ejemplo, en la fusión entre Clarín y Telecom”, dijo a Contexto el presidente del Foro Argentino de Radios Comunitarias (FARCO), Pablo Antonini.

Antonini es uno de tantos referentes del sector de medios de comunicación alternativos, comunitarios y populares que, en los últimos tiempos, intentaron dar la pulseada contra el avasallamiento de derechos por parte de los medios corporativos.

Antonini remarcó que, para el Gobierno de Mauricio Macri, el objetivo de darle “un área de una Secretaría dentro de otro Ministerio (Modernización)” responde al rol que suponen debe tener el Estado frente a los medios: casi nulo.

Aguad, días antes de la disolución de Comunicaciones, había afirmado que “la fusión de Cablevisión y Telecom es buena para el país”. La frase, pronunciada durante una entrevista con La Nación, sintetizó el legado de la corta existencia del Ministerio, organismo casi garante del fortalecimiento empresarial de Clarín.

“Hemos logrado que todos estén mirando el mercado para sacarse ventajas. No son buenas las comunicaciones en Argentina porque no hay un mercado competitivo”, había justificado Aguad durante su conversación con el diario de Mitre.

“El propio Aguad aseguró que era necesario, ya que ningún plan económico como el de Macri se podía sustentar si no es con un sistema de medios acorde.”

“El propio Aguad aseguró que era necesario, ya que ningún plan económico como el de Macri se podía sustentar si no es con un sistema de medios acorde. Con una agenda que esté puesta no para discutir determinados temas, sino para invisibilizar los problemas reales y distraer con otros”, agregó el referente de FARCO.

La eliminación del organismo estatal culmina una primera etapa de desguace de las regulaciones establecidas por la mal llamada Ley de Medios, y de favorecimiento al grupo Clarín, principal actor con posición dominante. Pese a las promesas ante organismos internacionales, el Gobierno de Macri todavía no envió al Congreso ningún proyecto alternativo para sustituir la legislación destruida mediante decretos presidenciales.

“Necesitamos dar la pelea de la manera que se pueda. Hay que volver a poner el debate por la comunicación en el centro de la escena. El proceso que significó la Ley de Medios mostró que el debate sobre un modelo de comunicación puede no solamente ser un eje de discusión nacional, sino también aglutinante de varios sectores políticos y sociales”, expresó Antonini.