Con una precautelar, la Justicia determinó que hoy se vuelva a abrir la sala celeste del maternal del Ministerio de Economía. Hace un mes, Santiago Eidis, el director de Personal del Ministerio de Economía, anunció el cierre de dicha sala del jardín maternal “Conejitos” a los padres de los niños que allí asisten diariamente, empleados de la cartera conducida por Hernán Lacunza.

Las autoridades alegaron que, por falta de maestras y personal, no podían brindar un servicio de excelencia, por lo que decidieron cerrar la sala. Los padres, en tanto, señalan que nunca fueron notificados por inconvenientes al respecto y que están muy conformes con la atención que recibían sus hijos, por lo que quieren que continúen allí. Desde el Ministerio plantearon derivarlos a otros espacios.

“El director dice que hay poco personal y los va a enviar a un jardín en el que hay más chicos por maestra que donde están actualmente; si la excusa es que no pueden brindar un servicio de excelencia y los mandan a un lugar así, es un poco contradictorio”, explicó a Contexto Marcos Contardo, padre de uno de los niños del jardín.

Los niños “ya conocen como familiar tanto el ámbito como a las maestras. Nosotros todas las mañanas los dejamos ahí; la mayoría está casi ocho horas en la guardería”, explicó Contardo, y agregó que ahora deberían “trasladarlos a un lugar donde el contexto es totalmente ajeno y tendrían que hacer una nueva adaptación estando a mitad de año”.

“Venían por todo, pero nunca me imaginé que se iban a meter con una sala de doce bebés”, relató en Facebook una de las trabajadoras del jardín, y agregó: “hoy se metieron en mi lugar de trabajo, donde hay muchos nenes muy pequeños y docentes con toda la vocación y ganas de superar cualquier problemática”.

El 22 de junio, la comunidad educativa de “Conejitos”, hizo un abrazo simbólico a la institución ubicada en calle 9 entre 45 y 46 para posteriormente marchar al Ministerio para llevar este reclamo, pero no fueron atendidos.

“No nos recibieron, no tuvimos ningún tipo de contacto. Nos cerraron todo tipo de diálogo”, explicó Contardo.

Ante esta falta de respuestas, los padres del jardín maternal presentaron un recurso de amparo ante la Justicia. “Frente al silencio que había en la Administración, tuvimos que recurrir a la vía judicial. No era lo que nosotros queríamos, pero fue la única manera de salvaguardar los derechos de los niños y de protegerlos”, sostuvo Contardo.

La Justicia en primera instancia apoyo a los padres en su reclamo (por lo que hoy los niños deberían asistir nuevamente a la sala celeste), ordenando un pedido de informes y “a título precautelar, al Ministerio de Economía de la Provincia de Buenos Aires, que continúe con los servicios que brinda el Jardín Maternal Conejitos”.