Muchas empresas recuperadas y cooperativas de trabajo surgieron de los escombros de la crisis de 2001. La organización y la lucha sin descanso les permitieron consolidarse y garantizar las fuentes laborales, aportando una experiencia exitosa que fue tomada por miles de trabajadores a lo largo de una década y media. Hoy existen unas cuatrocientas unidades autogestivas que resisten como pueden la dura embestida neoliberal de Mauricio Macri.

La Confederación Nacional de Cooperativas de Trabajo (CNCT) se reunió con representantes de empresas recuperadas para trazar un diagnóstico de cara a un encuentro ampliado del sector, previsto para este sábado en el Hotel Bauen de la ciudad de Buenos de Aires.

“La situación es terminal”, dijo a Contexto el secretario de la CNCT, José Sancha, y detalló que los principales factores que ponen en jaque la autogestión obrera son “los tarifazos en los servicios públicos, la apertura indiscriminada de importaciones y la caída del mercado interno”.

A fines de junio, la expresidenta y actual candidata a senadora nacional por Unidad Ciudadana, Cristina Fernández de Kirchner, visitó la fábrica recuperada CueroFlex en la localidad bonaerense de San Martín. Sus 75 trabajadores le contaron que las tarifas de Macri y su ministro de Energía, Juan José Aranguren, son insostenibles. Pasaron de pagar 50 mil pesos de luz a 500 mil en los últimos meses, mientras que el gas les aumentó de 18 mil a 170 mil pesos.

Y hay casos aun más extremos. La emblemática FASINPAT (ex Zanon), que produce cerámicos en Neuquén, acumula en el último año una deuda de 100 millones de pesos por no poder hacer frente al tarifazo del gas, y tiene el mismo problema con el servicio eléctrico. El jueves pasado, junto a los obreros de Stefani y Cerámica Neuquén, se concentraron frente a la sede de YPF para exigir una solución para el gas, y luego marcharon hasta la Municipalidad y la Casa de Gobierno provincial.

“Hoy tenemos la amenaza concreta del embargo de las cuentas bancarias de la cooperativa y la suspensión de los servicios, lo que derivaría en el cierre de la fábrica y más de 230 familias en la calle”, alertó en esa oportunidad el trabajador de FASINPAT y secretario adjunto del Sindicato Ceramista, Andrés Blanco.

Además de los tarifazos, la mayoría de las empresas recuperadas ven encarecidos sus insumos de producción, mientras registran caídas en las ventas que van del 30% al 50% y son golpeadas por las importaciones, con las que no pueden competir. La rama textil es una de las más afectadas por el ingreso indiscriminado de productos extranjeros.

“El modelo económico al que nos arrastra el Gobierno no cierra por ningún lado, porque todos los sectores que no responden al capital concentrado quedan afuera. La única alternativa que nos da el macrismo es el desempleo y la marginación. Estamos resistiendo hasta que se pueda, con la esperanza de que la cosa cambie”, sostuvo Sancha.

El secretario de la CNCT aseguró que “el problema a nivel económico es tan grave y tan urgente” que la cuestión de las expropiaciones hoy pasó a “un segundo plano”.

Macri vetó a fines del año pasado la ley de expropiación del Bauen y meses después la jueza Paula Hualde dictó la orden de desalojo. Los trabajadores, que presentaron un recurso de queja, esperan ahora una resolución de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Comercial.

En la provincia de Vidal

María Eugenia Vidal también arremete por este lado contra las empresas recuperadas de la provincia de Buenos Aires. El mes pasado vetó la expropiación de Cintoplom, una cooperativa productora de pinturas, esmaltes y otros derivados en La Matanza, que fue recuperada por sus trabajadores hace casi quince años.

Lo mismo hizo con Acoplados del Oeste (ex Petinari) en Merlo, donde sus 120 trabajadores fueron desalojados por la fuerza de 600 policías; con Cerraduras de Precisión (ex Rench) en Tigre; y con Presidente Néstor Kirchner (ex Raimat), dedicada a la fabricación de tapas en Quilmes.

Sancha adelantó que el próximo sábado, en el Bauen, buscarán delinear “un plan de acción común” para enfrentar la crisis de las empresas recuperadas y las cooperativas de trabajo.

“En la CNCT venimos organizándonos en redes sectoriales de manera de poder hacer cadenas de valor y asociaciones que permitan mayor competitividad, pero, si este modelo neoliberal se profundiza, los problemas van a agravarse aun más. ¿Cuál es la salida? Planteamos la necesidad de articular con todos los sectores afectados por este modelo”, subrayó el dirigente cooperativista.