“No vamos a pagar lo que no podemos” fue la frase más utilizada por Vidal para justificar desde marzo los techos salariales de entre el 18% y el 21%. Pero los docentes le ganaron la pulseada a la gobernadora, después de seis meses de conflicto seguido de cerca por toda la política nacional y en el que Cambiemos volcó amplios mecanismos de fuerza para doblegar a los gremios. Ayer, el Frente de Unidad Docente Bonaerense, integrado por Suteba, FEB, UDA, Sadop, AMET y Udocba, aceptó la oferta que abarca un incremento salarial de un 24% más un 3% de recomposición por la pérdida de poder adquisitivo de 2016, una cifra muy por encima del 18% que buscó imponer desde marzo la gobernadora.

El incremento es de un 21,5% en dos tramos, más un 2,5% de recupero por la pérdida del año pasado más un 3,4% por única vez (una cuenta a pagar de futuros aumentos). Las partes también acordaron una cláusula gatillo para 2017 en caso de que la inflación supere el 21%, y comenzar las negociaciones paritarias de 2018 en noviembre de 2017, para evitar complicaciones cercanas al inicio del ciclo lectivo, como ocurrió este año.

Una vez conseguido el acuerdo, el titular del Suteba, Roberto Baradel, cuestionó en conferencia de prensa la demora de Vidal: “Cuando decíamos que había dinero, teníamos razón. Si hubiera habido una decisión del Gobierno en su momento, se podría haber evitado un conflicto tan fuerte como el que tuvimos”.

“Fuimos capaces de perforar el techo salarial que Vidal nos quería imponer. Esto es fruto de la lucha y la unidad de los docentes”, escribió en su cuenta de twitter Baradel.

En tanto, la presidenta de la FEB, Mirta Petrocini, consideró que “se hace evidente que, a través de la lucha, pudimos conseguir un incremento que no es el ideal pero que tampoco es del 17%, como pretendía el Gobierno. Este es el resultado de meses de acciones gremiales y de no perder la convicción por conseguir un salario más digno”.

En una conferencia de prensa realizada ayer a la tarde, la gobernadora negó que el aumento de la oferta esté relacionado con la proximidad de las elecciones, y le agradeció a aquellos docentes que no hicieron paro. También dijo que los días de huelga serán recuperados, aunque no dijo cómo ni cuándo.

No pudieron dividir a los docentes

Tras la decisión del Gobierno de Mauricio Macri de no respetar la Ley de Financiamiento educativo y no abrir la paritaria nacional, con el ministro de Educación y ahora candidato a senador Esteban Bullrich ausente durante la disputa, la atención con respecto a la paritaria docente se trasladó a la provincia, donde el FUD y el Gobierno de Vidal llevaron a cabo una dura contienda que incluyó catorce reuniones frustradas.

En una primera instancia, y en sintonía con los techos salariales que ordenó Mauricio Macri para los trabajadores formales, Vidal había ofrecido un 18% que fue rechazado de plano por los gremios, después de un 2016 signado por la pérdida de poder adquisitivo, castigado por la inflación del 40%.

Las reuniones se sucedieron durante el semestre sin mayores aumentos por parte de Vidal, postura ante la cual los gremios hicieron diecisiete paros, reiteradas clases públicas y montaron una carpa blanca que recorrió distintos puntos de la provincia. A un mes y medio de las PASO, decidió ceder en parte a los reclamos, ya que los gremios pedían un 35%.

La gobernadora apostó a romper la unidad de los docentes, de las escuelas y de los gremios con pagos a modo de “premios” para quienes no hicieron paro y “castigos” para quienes sí adhirieron, descuentos que todavía no fueron reintegrados. También puso las fichas en fogonear las campañas de “voluntarios” en las redes –organizadas por trolls PRO, tal como denunciaron los gremios– para demonizar la figura de los docentes, sobre todo de Baradel, construido como el malo de la película a lo largo de estos meses.

Los gremios continuarán en búsqueda de reuniones con el Gobierno provincial para recuperar los descuentos por los días de paro, por mejoras en la infraestructura de las escuelas y mayores fondos para comedores escolares.