Privados de la libertad de la U9 de La Plata reclaman su derecho a réplica en medios que los difamaron

Mediante un hábeas corpus solicitarán su “derecho a réplica” para “contrarrestar esta difamación arbitraria” tras una requisa difundida por numerosos medios, justamente en una semana de protestas del personal penitenciario contra las autoridades del SPB, Vidal y Ferrari.

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“Todas las cosas que estuvieron diciendo son mentira”, afirmaron el domingo varios internos del Pabellón Universitario 4 de la Unidad Penitenciaria Nº 9 de La Plata, anticipando que esta semana, probablemente este lunes, presentarán un hábeas corpus para reclamar su “derecho a réplica en todos los medios de comunicación que están difamándonos, porque es mendaz la información que está circulando”.

Así de claro lo aseguraron a Contexto varios de los internos que son estudiantes universitarios avanzados de ese pabellón del penal ubicado en la calle 76 entre 9 y 11 de esta ciudad, donde el miércoles de la semana pasada a primera hora de la mañana fueron víctimas de una “requisa sorpresiva” donde les decomisaron elementos “tácticamente” autorizados por el Servicio Penitenciario bonaerense (SPB), como celulares o dinero en efectivo (por las tareas en negro que realizan en el penal con la anuencia de las autoridades).

“Vamos a presentar un hábeas corpus solicitando el derecho a réplica en todos los medios de comunicación que están difamándonos  […] para poder contrarrestar esta difamación arbitraria, clónica y virósica”, aseguraron. “Lo vamos a presentar el lunes vía Procuración de la Unidad”, agregaron.

La requisa

Ese miércoles al mediodía varios medios de comunicación locales y nacionales se hicieron eco de impactantes imágenes y relatos que daban cuenta del material incautado: teléfonos celulares, dinero en efectivo y también hablaron de droga, asegurando que el dinero procedía, por ejemplo, de secuestros exprés ordenados por los internos de ese pabellón.

Tras explicar que ese pabellón no era objeto de requisas desde hacía “por lo menos tres años”, indicaron que la misma se produjo sorpresivamente el miércoles a las 7 de la mañana. “Una vez que viene la requisa al pabellón, encuentran 24 celulares que nadie escondió porque tácticamente está permitido. El SPB sabe que tenemos celulares”, explicaron.

Acerca del dinero encontrado, cuyas imágenes se encargó de difundir el Servicio SPB, los internos explicaron que eran “12.500 pesos encontrados en una celda”, que son resultado “del trabajo en negro que se hace dentro del establecimiento” y que pertenecen a un interno “que la venía juntando hace tiempo y que la tenía destinada al primer cumpleaños de su hijo que es la semana que viene”.

“La plata tiene un justificativo. Claro, obviamente que no se podía tener, pero no hacemos secuestros exprés ni nada parecido como están diciendo”, aseguró otro de los privados de su libertad que también es universitario.

Explicaron que “ninguno” de los 29 internos que están en ese pabellón “tiene antecedentes de haber hecho un secuestro exprés” y que “tampoco encontraron nada dentro de los celulares”, y se preguntaron entonces “en qué fundamentos se basan para decir semejante mentira”.

Respecto de las “armas” que el SPB dijo haber encontrado, los internos aseguraron que “no eran facas. Eran cuchillos con punta. Eran tramontina. Y ese pedazo de fierro que mostraron en la TV, no sé si se lo llevaron de acá realmente”, aseguró uno de ellos.

Sobre la supuesta cantidad de droga encontrada, afirmaron que “eran tres porros” y en los medios te hablan de “droga como si todos los del pabellón fueran drogadictos o narcotraficantes”, se defendieron.

De los 29, veinte internos fueron sancionados y tuvieron que firmar “conforme el parte disciplinario, y el que no firmaba iba a buzones”. “Esto es totalmente arbitrario. Hay pibes que firmaron por miedo y temor”.

“Inclusive sancionaron a uno que no tenía teléfono. Que nunca usó teléfono. Son cosas raras”, agregó. “Todas las cosas que están diciendo son mentira”, sostuvo otro de sus compañeros.

“Nosotros lo les dimos ningún motivo. Nos autogestionamos y nos autoprotegemos, pero tampoco funcionamos como una célula mafiosa” como aseguraron varios medios. “Al contrario, somos estudiantes avanzados, con buen rendimiento académico. Varios somos alfabetizadores y generamos talleres”, aclararon.

“Los celulares los utilizamos con el fin de estudiar y comunicarnos con nuestras familias” porque “estamos tratando de resocializarnos y ayudar a los demás. No son sólo palabras. Lo que hacemos está a la vista”, sostuvieron.

Denunciaron que durante la requisa les “sacaron las computadoras y, como la mayoría de nosotros somos estudiantes avanzados, las usamos para estudiar, hacer escritos y leer libros digitales”, además, explicaron que de esa forma pueden adelantar muchas veces escritos legales que envían a la Defensoría, que no cuenta con la cantidad de personal necesario.

Según la prensa, el operativo en el pabellón estuvo a cargo del inspector general Alejandro Sorof acompañado por unos sesenta efectivos.

Contrariamente a lo que indicaron varios medios, en particular algún diario platense, en la Unidad 9 no hay 1.600 universitarios. Ni siquiera esa cifra abarca a todo el sistema penitenciario bonaerense, donde hay más de 35.500 privados y privadas de su libertad.

En la U9 hay 110 universitarios, varios de los cuales estudian derecho, carreras de Humanidades y Periodismo. Y aunque en total en la UNLP están inscriptos unos 1.200 internos e internas de numerosas cárceles bonaerenses, en especial de La Plata y alrededores, “solamente unos 400 son activos, es decir que rinden una o dos materias por año”, según datos de esa casa de altos estudios.

Cabe recordar además que, desde principios de año, internos de diversas unidades penitenciarias bonaerenses reclamaron su derecho a asistir a clase y sobre la decisión unilateral del SPB de no facilitar su traslado.

La requisa ocurrida la semana pasada justamente en uno de los pabellones universitarios de la U9 se enmarca en una semana de protestas públicas y reclamos a la gobernadora María Eugenia Vidal y al ministro de Justicia, Gustavo Ferrari, por parte de personal penitenciario y de salud afectados por despidos, trasladados arbitrarios, sumarios y denuncias por falta de insumos médicos básicos.

“La requisa se hizo de forma alevosa con una animosidad manifiesta”, aseguró uno de los internos, antes de insistir en la presentación del recurso judicial, “no sea cosa que venga un camión y nos manden a cada uno a una cárcel”.