Paro general y masivas movilizaciones contra las políticas neoliberales de Temer

Cientos de miles de trabajadores marcharon por las calles de Brasil en protesta contra las reformas laboral y jubilatoria impulsadas por el presidente de facto. El gobierno volvió a reprimir. El mandatario golpista, investigado por corrupción, parece cada día más debilitado y el grito “¡Fora Temer!” inundó nuevamente todos los rincones del gigante suramericano.

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Por segunda vez en lo que va del año, los trabajadores brasileños realizaron un paro general contra la reforma laboral y del sistema de pensiones impulsadas por el presidente de facto, Michel Temer.

La medida tuvo un amplio acatamiento y fue acompañada por protestas y manifestaciones masivas en las principales ciudades del gigante sudamericano.

La reforma laborar impulsada por el mandatario de facto abre la posibilidad de extender la jornada laboral a doce horas diarias, realizar contrataciones de forma discontinua, mantener trabajando a mujeres embarazadas en lugares insalubres, reducir el tiempo de almuerzo a treinta minutos y realizar recortes en los salarios.

A todo esto se agrega una reforma en el sistema de pensiones, que propone elevar la edad jubilatoria a los 65 años.

Como si fuera poco, Temer anunció hace unos meses un programa de privatizaciones en los sectores de energía, infraestructura, puertos, aeropuertos, ferrocarriles y carreteras.

El golpista ya logró aprobar el congelamiento de la inversión en salud y educación por los siguientes veinte años y realizó un recorte de más de un millón de beneficiarios del programa Bolsa Familia (similar a la Asignación Universal por Hijo de Argentina).

Todo esto, en un contexto en el que el desempleo en Brasil creció hasta el 13,7%.

Al creciente rechazo popular que genera el mandatario golpista se suma la investigación por “corrupción pasiva”, presentada por el fiscal general Rodrigo Janot, y transcendió que la Fiscalía sumaría a esa denuncia las de “obstrucción de la Justicia” y “asociación ilícita”.

Uno de los hombres de confianza de Temer, el exdiputado Rodrigo Rocha Loures, fue detenido luego de ser filmado cuando recibía un bolso con 500.000 reales (unos 150.000 dólares) como pago de un soborno que, según denunció el empresario Joesley Batista, estaba destinado a las manos de Temer y Rocha Loures era sólo el intermediario designado por el propio líder golpista.

A eso se agrega el audio en el que se escucha al mandatario golpista avalando el pago de coimas a su socio político, el expresidente de la Cámara de Diputados (actualmente preso por corrupción), Eduardo Cunha. Un detalle no menor es que el audio fue difundido por uno de los principales socios de Temer en el golpe, y que hoy parece haberle soltado la mano: el grupo hegemónico Rede Globo.

El grito “¡Fora Temer! ¡Diretas Ja!” (¡Fuera Temer! ¡Elecciones directas ya!) volvió a resonar con fuerza en cada rincón del gigante sudamericano. Sin embargo, hasta ahora, el golpista ha dado muestras de tener más recursos de lo se esperaba para sostenerse en el poder, y, a pesar de que muchos ya lo consideran “un muerto político”, el futuro del mandatario de facto aún es incierto.