En sintonía con los despidos a las trabajadoras del Centro Integral Indígena Wawawasi, el Gobierno de Julio Garro clausuró este miércoles “Panza llena, corazón contento” (424 y 228), un comedor comunitario de la Corriente Clasista Combativa (CCC) de la localidad de El Peligro, cuando alrededor de setenta niños pasaban a retirar sus viandas.

Desconociendo el barrio y la realidad de muchos platenses que viven más allá del casco, desde la Dirección de Tierras de la Municipalidad de La Plata argumentaron que era una “construcción ilegal” en espacios inapropiados, y procedieron con la colocación de las habituales fajas que se ponen en los comercios clausurados.

“No se por qué tanta maldad tiene esta política, que no ve el hambre que hay en los barrios”, dijo a Contexto Miriam, referente del comedor de El Peligro. “Los ricos no saben la necesidad que uno tiene; ellos se levantan y tienen todo”, agregó.

“No se por qué tanta maldad tiene esta política, que no ve el hambre que hay en los barrios. Los ricos no saben la necesidad que uno tiene; ellos se levantan y tienen todo”. Miriam, referente del comedor Panza, llena corazón contento.

El comedor, que funciona hace tres semanas, se mantiene a base de donaciones de las propias familias, vecinos, rifas y trabajos realizados en forma comunitaria entre las madres del barrio. No contó con ningún apoyo estatal a la hora de ser levantado, ni tampoco en su funcionamiento.

Se levantó gracias al esfuerzo de los vecinos, quienes construyeron no sólo sus casas, sino también la plaza de barrio, donde funcionó una olla popular, antesala de lo que sería el comedor.

“Nos hacemos cargo de la pobreza que generan los que nos gobiernan, y tras eso, cuando nos hacemos cargo, nos cierran un comedor”, dijo a Contexto Ramiro Berdesegar, referente de la CCC.

La CCC tiene en La Plata dieciocho comedores, de los cuales nueve fueron abiertos en estos últimos dos años. En algunos superan las 220 personas, entre niños y adultos. En Panza llena, corazón contento comenzaron con alrededor de veinte y hoy van más de setenta personas.

“Cada día son más los chicos que vienen. Nosotros lo solventamos a pulmón. Veo en mi barrio la necesidad que hay; hay una necesidad muy fatal”, comentó Miriam.

“Cada día son más los chicos que vienen. Nosotros lo solventamos a pulmón. Veo en mi barrio la necesidad que hay.”

Muchos de los vecinos de la localidad de El Peligro trabajan en las quintas de la zona donde, por el implemento de maquinarias que reemplazan la mano de obra y por la crisis en el sector frutihorticola, el desempleo se ve en aumento. A esta situación hay que sumarle el temporal del 5 de febrero del que muchos pequeños productores aún no se han podido recuperar. Ante este panorama, los merenderos y comedores son fundamentales para que las familias puedan tener un plato de comida.

“No le podemos decir a un chico que vino el temporal, que el Gobierno no nos ayudó y no tenemos trabajo”, dijo Miriam, y agregó que “a los chicos no le podemos decir que no”. En ese marco, decidieron seguir con el comedor a pesar de la clausura.

“Ahí está el papel de clausura, pero nosotros seguimos dando leche y comida. Que venga el Gobierno a decirles a los chicos que no puede estar más este comedor acá; que venga Garro y que nos diga que no se puede dar de comer acá. Si no se puede, iremos a la plaza como hicimos cuando empezamos”, sostuvo Miriam.

Desde la CCC, en tanto, señalaron que van a responder a esta clausura. El comedor es “sin dudas uno de los temas por el que vamos a marchar el 12 de julio a la Provincia y la Municipalidad de La Plata”, sostuvo Berdesegar.