“La Justicia cerró los ojos para nosotros. Miró para el costado. A mí me condenó a perpetua al imaginar la cara de mi hijo. Hoy la Justicia me dio la espalda nuevamente, me dio una cachetada al dejar en libertad a (Daniel Santiago) Veyga”, denunció el miércoles Angélica Urquiza, la mamá de Jonatan “Kiki” Lezcano, el chico de diecisiete años torturado y asesinado el 8 de julio de 2009 junto a Ezequiel Blanco, de veinticinco, ambos víctimas del gatillo fácil de la Policía Federal.

Al cabo de cuatro audiencias en el marco de un juicio exprés, en un fallo prácticamente anunciado por la forma en que se llevó adelante el proceso judicial, el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) Nº 16, integrado por María Cristina Bértola, Gustavo González Ferrari e Inés Cantisani, decidió absolver este martes al policía Veyga.

“Vamos a intentar revertir este fallo. Vamos a ir a la Cámara de Casación. Estamos convencidos de que la resolución adecuada a derecho era la condena de Daniel Santiago Veyga y vamos a seguir batallando”, sostuvo el abogado de la familia, Matías Busso. Sentado junto a Angélica Urquiza y una de las hermanas mayores de Jonatan, el abogado anunció los pasos que seguirán en una conferencia de prensa que tuvo lugar en el Centro Cultural de la Cooperación.

“Este fallo consolida la impunidad y envía un mensaje a la fuerza: por matar a dos personas no hay consecuencia alguna. Es un cheque en blanco a la fuerza de seguridad y un protocolo de actuación en violencia institucional”, afirmó el abogado a Contexto luego de la conferencia.

“Las cosas no son como lo cuenta Veyga. Los hechos fueron distintos. Fue un homicidio”, aclaró Busso a la prensa. La fiscal Helena Díaz Cano había pedido nueve años de cárcel y la querella había reclamado prisión perpetua. Los fundamentos del fallo se conocerán recién el 4 de julio.

Kiki Lezcano y Ezequiel Blanco, que vivían en la Villa 20 de Lugano, fueron torturados, asesinados y filmados en su agonía. Luego enterrados como NN en el cementerio de la Chacarita. Meses antes de su desaparición, la Brigada de Investigaciones de la Comisaría 52, a la que pertenecía Veyga, había golpeado brutalmente a Kiki. En vísperas de su asesinato, había sido amenazado por un policía, un procedimiento repetido en los casos de gatillo fácil.

Según el relato de Veyga, los pibes se habían metido “a punta de pistola” en su vehículo. Según esa versión, Kiki manejaba y en un “forcejeo previo” los dos terminaron con disparos en su cabeza. Curiosamente, pese a que según el policía los chicos estaban armados, no dispararon. Él sí: descerrajó tres tiros con su arma reglamentaria.

“Contamos con elementos” para recurrir a Casación, sostuvo Busso. Entre esos elementos figura un video que filmó el propio Veyga y que muestra a Ezequiel muerto en el asiento trasero y a Kiki agonizando, mientras sigue siendo torturado por más de una persona.

“Lo único que le pedía era justicia”

“Cuando entramos el día 6 no lo podía creer. Estuvimos como seis horas. La jueza se pedía café con crema, con sanguchitos […] y en esa primera audiencia veíamos al abogado de Veyga masticando chicle […] El día 13 siguieron igual y yo no podía dejar de pensar con esperanza en un juicio. Y ya para entonces sabíamos que quien filmó el video fue Santiago Veyga diciéndole a mi hijo ‘ahora arrancá putito, guacho de mierda’”, contó la mamá de Kiki a la prensa en un relato desgarrador. “¿Cómo no me voy a descomponer escuchando los gemidos de mi hijo?”, afirmó con la voz ahogada por el dolor.

El abogado se refirió al “desprecio” de los jueces hacia la familia de las víctimas. A su lado, la mamá de Kiki asentía. “Acá hay una Justicia para los que tienen plata y la Justicia para los que no tenemos. Esa Justicia ya lo tienen resuelto desde el primer día. ‘A estos negros que vienen acá a pegar cartelitos qué les podemos dar’”, agregó Angélica con voz entrecortada. “Yo lo único que le pedía era justicia”, reclamó.

Busso fue más contundente, pero en el mismo sentido. “Entendemos que es una cuestión de clase. A ellos les da bronca que en los tribunales haya pobres reclamando justicia”, sostuvo, y dio como ejemplo la negativa del tribunal a realizar el juicio en una sala más grande para que entraran las familias y la prensa.

El abogado aseguró a Contexto que “hasta último momento pensábamos que iba a haber condena, aunque fuera por exceso de legítima defensa”, y confió en que el recurso de Casación dé lugar a que la Cámara “revoque la sentencia” conocida el martes.

“Hoy es un día en que me estoy juntando a pedacitos. Hace ocho años que vengo transitando todo esto, la falta de comprensión de los jueces que dejaron libre a Santiago Veyga. La verdad es que ayer fue un día en el que volvieron a matar a Kiki”, afirmó Angélica Urquiza, que llevaba puesta una remera negra con la foto de su hijo impresa y la palabra JUSTICIA en color rojo y mayúsculas.