Aunque sin fechas definidas, los trabajadores del Astillero Río Santiago anunciaron una “masiva” movilización a la Casa de Gobierno de la provincia de Buenos Aires para hacer visible la delicada situación financiera que atraviesa la industria.

A mediados de mayo, Contexto había informado respecto de la preocupación en este sector frente a la “falta de respuestas de parte del Gobierno provincial” por los reiterados pedidos “de más inversión en tecnología, seguridad y financiamiento” para el histórico predio de industria naval.

“Solicitamos también construcciones para la defensa nacional, que revitalicen la industria naval y generen trabajo. Nuestra meta es la defensa de la fuente de trabajo de las 3.400 familias del astillero. Estoy convencido de que unidos triunfaremos con el apoyo de la comunidad de la región. No estaremos en la calle por gusto, sino porque evidentemente no nos queda otro camino. Queremos trabajar”, indicaban por aquel entonces.

“Lamentablemente, después de varias instancias de diálogo, no hemos avanzado en ninguno de nuestros reclamos, entre ellos, el destrabe de las cartas de crédito del Banco Provincia para financiamiento, la continuidad de construcción de remolcadores y bulk carriers”, dijo ayer a Contexto Francisco Banegas, delegado de ATE Ensenada dentro del ARS, quien sostuvo que las producciones se encuentran paralizadas por la falta de insumos y se abre la posibilidad de que, en los próximos dos o cuatro meses –como máximo–, unos trescientos empleados del sector de estructuras, donde se inicia la producción de buques, pierdan sus empleos.

Cabe señalar que, en simultáneo con la difícil situación que atraviesa el astillero, el Gobierno de Mauricio Macri se encuentra en plena negociación para comprar cuatro buques de guerra a Francia, por un costo que puede superar los 5.000 millones de dólares.

“Es un desprecio por la producción nacional. Hay otro agravante y es que en otro momento se compraron cuatro lanchas a Israel para la Armada Nacional por 49 millones de dólares, que se podrían haber hecho en el astillero tranquilamente por menos de la mitad de ese valor”, manifestó Banegas, y añadió: “Necesitamos construir para la defensa nacional, poder tener una flota propia para la defensa nacional fue el objetivo con que fue creado el astillero, su razón social”.

En tanto, luego de varios intentos de discusión con el Ejecutivo provincial, el gremio del Astillero Río Santiago ya está en plena planificación de la medida de fuerza a definir. “Estamos convocando a intendentes. Ya nos hemos sentado a charlar con Mario Secco. También vamos a convocar a las asociaciones sindicales de la región para que conozcan el astillero y se sumen al reclamo de este lugar que es cien por ciento estatal. Si el astillero no se reactiva, la que va a perder es la región Berisso-Ensenada-La Plata”, afirmó Banegas.

En Wallmart, cincuenta despidos

Por otro lado, la empresa Wallmart anunció ayer por la mañana el despido de cincuenta empleados de la sucursal de Sarandí, distrito de Avellaneda. La firma les confirmó que tiene pensado “otro futuro para la sucursal”, y que en caso de mantenerla abierta lo haría con personal con condiciones de trabajo “más flexibles”. Desde la delegación de trabajadores del lugar reclamaron ayer la reincorporación de los echados, con el respaldo del Sindicato de Empleados de Comercio Lanús y Avellaneda (SECLA).