A menos de un mes de la visita al país de la canciller alemana Angela Merkel, quien festejó que Mauricio Macri haya “abierto la economía al mundo” y diagnosticó “condiciones más favorables” para la llegada de inversiones al país, la empresa teutona Lanxess, que se dedica a la producción de químicos, anunció el cierre de su planta en la localidad bonaerense de Zárate y despidió a 170 trabajadores.

La empresa que fabrica cromo para la industria de la curtiembre adujo que el cierre de la planta forma parte de un “plan de reestructuración de producción a nivel mundial”, por lo que concentrará sus plantas en otros puntos del mundo. La firma tiene sede en la ciudad de Leverkusen (Alemania) e incluye cincuenta sociedades repartidas en dieciocho países.

Representantes de Lanxess les comunicaron en una reunión a los gremialistas del Sindicato Químico y Petroquímico de Zárate la intención de vaciar la planta por decisión del directorio central en Alemania, porque ya no era rentable. También les dijeron que desde esta semana hasta diciembre se pagarán las indemnizaciones.

“Nos dijeron que el negocio en Argentina no funciona, entonces, con ese concepto, ¿quién nos puede hacer creer que van a venir inversiones? Es un contrasentido”, sostuvo en diálogo con Contexto Néstor Carrizo, miembro directivo del Sindicato Químico y Petroquímico de Zárate. “Nos dicen que económicamente no les cerraba, y los motivos de la pérdida de rentabilidad son las tarifas, el tipo de cambio y la pérdida de mercado”, señaló Carrizo.

“Nos dicen que económicamente no les cerraba, y los motivos de la pérdida de rentabilidad son las tarifas, el tipo de cambio y la pérdida de mercado”, dijeron desde el gremio.

El gremialista cuestionó la posición del Gobierno nacional y provincial, desde donde no existió ningún tipo de intervención para impedir o paliar los despidos. La misma postura mantuvo el macrismo ante los cierres de las plantas de Atanor en las localidades de Baradero y Munro, que también afectaron al sector químico.

“El Gobierno no está dispuesto a intervenir, no hay una decisión de atacar esto”, planteó Carrizo. “Cuando cerró Atanor tampoco tuvimos un solo apoyo del Gobierno nacional ni del provincial; sólo expedientes y dilaciones hasta que la empresa cerró. Nadie hizo nada. Lo único que hicieron fue la participación fría de un funcionario: citaron a audiencia y ahí la empresa dijo que cumpliría la ley y desde el Gobierno no hubo ninguna presión para defender los puestos de trabajo”.

El responsable de la unidad de negocio de cuero de Lanxess, Luis López-Remón, afirmó que “esta medida estratégica nos permite fortalecer nuestra competitividad en el negocio de productos químicos de cromo y concentrarnos aun más en nuestro negocio con productos químicos de cuero orgánicos, y así reforzar nuestra posición de liderazgo como proveedor”.

En el país, la empresa comunicó que seguirá sus operaciones en los sitios de producción que tiene en Burzaco, en el Conurbano y en Merlo, en la provincia de San Luis.

Frente a este cuadro de situación, el sindicato petroquímico elevará el reclamo a la mesa regional de la CGT Zárate-Campana (a la que pertenece), e incluso pedirá una urgente reunión con el consejo directivo de la CGT central.

La empresa notificó los despidos en el marco de la no inclusión de Argentina en el índice de “mercados emergentes” que hace el banco internacional Morgan Stanley, a pesar de los favores del macrismo al sector financiero, lo que siembra aun más incertidumbre sobre el rumbo del programa económico del Gobierno

Los despidos han sido una recurrente en las últimas semanas, producto de la recesión, la caída de la demanda, la suba de costos y la apertura de importaciones.

Esta condición implicó que el dólar aumente quince centavos y llegue a un nivel récord de 16,54 pesos, sumado a que las acciones argentinas que cotizan en la bolsa bursátil de Nueva York tuvieron una caída del 8% y la Bolsa de Buenos Aires retrocedió 4,8 puntos.

Los despidos han sido una recurrente en las últimas semanas, producto de la recesión, la caída de la demanda, la suba de costos y la apertura de importaciones. En Vicente López, donde gobierna el primo de Mauricio Macri, el intendente Jorge Macri, hubo seiscientos despidos en la fábrica de snacks Pepsico. Ayer Puma despidió a 120 trabajadores en La Rioja y en General Roca la frutihortícola Moño Azul, una de las más grandes, despidió a treinta personas.

En el sector químico se suman los cierres de Carboclor (Zárate-Campana) y Atanor (Baradero y Munro), que provoca una crisis del empleo en esa zona del norte de la provincia de Buenos Aires.