El Gobierno de Mauricio Macri sigue sin dar respuesta a la comunidad del Instituto Universitario Nacional de Derechos Humanos Madres de Plaza de Mayo (IUNMA), que desde hace casi diez días libra una lucha sin cuartel en defensa de la educación popular y rechaza a Javier Buján, el interventor designado por el ministro de Justicia y DD.HH., Germán Garavano, y su par de Educación, Esteban Bullrich.

Apenas fueron notificados de la intervención, el miércoles último, los estudiantes, docentes y no docentes del IUNMa tomaron de manera pacífica el quinto piso de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación, ubicada en 25 de mayo 552, de la ciudad de Buenos Aires, donde ya venían realizando un acampe.

“Nosotros somos trabajadores, hijos de trabajadores y muchos compañeros tienen nenes chiquitos. No nos hace gracia tener que estar diez días cortando una calle, durmiendo dentro de una carpa, pero esta universidad es de lucha y resistencia. La vamos a defender a como dé lugar”, dijo a Contexto Martín Romeni, miembro del Centro de Estudiantes.

Un funcionario de Garavano intentó ingresar con la policía para efectivizar la intervención, pero los alumnos y los abogados de Madres de Plaza de Mayo les recordaron que las fuerzas de seguridad no pueden ingresar a una casa de altos estudios.

Ahora, para tratar de doblegar la toma, el ministro de Justicia y el secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, ordenaron encerrar a las casi cien personas que permanecen en el quinto piso del edificio donde funciona el IUNMA.

“Los dejan encerrado todo el fin de semana”, denunció este viernes la titular de Madres, Hebe de Bonafini, y pidió ir a acompañar a los estudiantes porque “es muy peligroso lo que pasa”.

“Hacen todo eso para que nosotros abandonemos, pero los chicos no van a abandonar, no vamos a abandonar la pelea. A ellos no les importa quién se muera, quién se descomponga, no tienen lástima de nada”, remarcó a través de un video difundido desde la Asociación.

La Universidad Popular Madres de Plaza de Mayo (UPMPM), creada en el año 2000, se constituyó como un establecimiento adecuado a la Ley de Educación Superior en 2014, cuando se sancionó y promulgó la Ley 26.995. Desde entonces pasó a llamarse Instituto Universitario Nacional de Derechos Humanos Madres de Plaza de Mayo.

“La intervención es ilegal porque no se puede intervenir una Universidad Nacional”, sostuvo Romeni y exigió a Macri que “cumpla con la ley votada en el año 2014”.

“Si no les gustan las leyes que las cambien en el Congreso, pero no las puede desoír. Garavano tiene la obligación de normalizar IUNMa, darnos un edificio propio, pagarles el salario a los trabajadores que no cobran desde hace diecisiete meses, nombrar a los docentes y generar los claustros para que podamos tener un Consejo Superior, como sucede en cualquier Universidad Nacional”, señaló el dirigente estudiantil.

Lejos de eso, desde que asumió en el cargo, el ministro de Justicia apuntó a vaciar el Instituto, que cuenta con más 1.200 alumnos y 300 trabajadores. Primero subejecutó el presupuesto de 98 millones de pesos que tenía en 2016 y luego se lo recortó en un 75% para todo el 2017. Ahora decidió desplazar al rector Germán Ibáñez para poner en su lugar a un interventor.

Buján, un hombre ligado al presidente de Boca, Daniel Angelici, “viene de una intervención desastrosa en el INADI y antes estuvo con los controladores de tránsito de la ciudad, haciendo negocios para él y los suyos, con despidos y persecuciones”, subrayó Martin Forcciniti, uno de los docentes del IUNMa que participa del acampe.

“Claramente están vaciando nuestra Universidad para cerrarla, pero no lo vamos a permitir”, dijo Romeni, quien denunció “un ataque furibundo y violento por parte del Gobierno”.

La resistencia que llevan adelante estudiantes y trabajadores del IUNMa, invisibilizada por los grandes medios hegemónicos, cuenta con el apoyo de distintos movimientos sociales, organizaciones gremiales y partidos políticos, así como de toda la comunidad universitaria del país.

“La absurda decisión del Gobierno no sólo configura un nuevo ataque a la inclaudicable lucha de la Asociación Madres de Plaza de Mayo, sino que forma parte también de las políticas de desfinanciamiento del sistema educativo y las universidades nacionales”, afirmaron desde la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP, al rechazar la intervención y manifestar su solidaridad con la Universidad de las Madres.