Frente a un auditorio colmado, el fiscal y referente de la lucha por la Memoria, Verdad y Justicia, Hugo Omar Cañón, fue reconocido con el título de Doctor Honoris Causa Post Mortem de la Universidad Nacional de La Plata.

Con la presencia de la decana de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP, Florencia Saintout, de la vicepresidenta de la UNLP, Ana Barletta, y del ex secretario nacional de Derechos Humanos y militante de H.I.J.O.S., Martín Fresneda, la distinción fue entregada en manos del juez español Baltasar Garzón, amigo y colega de Cañón en los procesos contra los delitos de lesa humanidad.

“Hugo fue un gran amigo y referente, compartimos muchas historias juntos. Él prestó un gran servicio no sólo aquí en Argentina, con una coherencia notable contra la dictadura, sino también en España, cuando iniciamos el proceso contra los represores en 1996”, dijo a Contexto Garzón, quien se reunión con diferentes figuras del ámbito académico y jurídico minutos antes de iniciar el acto central en el patio del Rectorado.

“A partir de aquellos años, hemos compartido muchas anécdotas, luchas y de alguna forma siempre está presente. Fue un hombre que hizo patente lo que pensaba con lo que actuaba. Siempre con una definición muy clara en defensa de los más vulnerables”, manifestó Garzón.

Al ser consultado por la difícil situación que atraviesa la Argentina ante el avance del aparato político-judicial del macrismo sobre los derechos humanos, el juez español indicó: “La lucha debe ser constante. Hemos visto no hace mucho cómo ante la decisión de la Corte Suprema de otorgar el beneficio de 2×1 la reacción de la sociedad civil y de los organismos fue fulminante. El presidente Macri no tuvo otra opción que sancionar otra ley. En Argentina no deben renunciar a sus logros, quien quiera retroceder en esos logros está atentando contra la humanidad”.

El acto contó con la presencia de figuras de los derechos humanos, como la Madre de Plaza de Mayo Herenia Sánchez de Viamonte, la titular de la Asociación Miguel Bru Rosa Schonfeld, el abogado Aníbal Hnatiuk, entre otros. Asimismo, concurrieron representantes de agrupaciones gremiales y estudiantiles como la FULP, ADULP, ATULP, la Agrupación Rodolfo Walsh, el frente universitario Megafón, la agrupación H.I.J.O.S.

En este sentido, la también concejal platense Saintout dijo a Contexto: “Este es un Honoris Causa que tiene que ver con todas las convicciones que tiene la Universidad pública, pero también es un acto de lucha en defensa de los derechos humanos. Está profundamente cargado de sentido”.

Saintout agregó: “Hugo Cañón hoy representa la valentía, que es imprescindible para luchar por lo que hemos creído siempre, por lo que han creído generaciones y que tiene que ver con la libertad y la igualdad. Para eso es necesario valentía”.

El acto incluyó la proyección de un video en pantalla grande donde se repasó la vida y obra del fiscal Cañón y sus principales intervenciones en la vida política argentina, signada sin dudas por la impugnación de la Ley de Obediencia Debida, hecho que lo encontró como único abogado en su momento en pronunciarse de esa forma. Asimismo, se leyó una carta enviada por el juez Carlos Rozanski, quien celebró la entrega del título.

“Vivimos un tiempo difícil, de oprobios, de vergüenzas, pero también de lucha. Y este título a Hugo Cañón representa la valentía que necesitan los que quieren justicia por cualquier hombre y lugar del mundo. Nosotros no perdonamos, no olvidamos y seguimos construyendo un mundo con Memoria, verdad y justicia”, expresó Saintout, para luego otorgar, junto a los demás anfitriones, el título de Cañón en la figura de Garzón.

Cabe recordar que en el año 2000 Cañón recibió el premio Justicia Universal, otorgado por la Asociación Argentina Pro-Derechos Humanos, de Madrid, y seis años después recibió de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad Nacional de La Plata el “Reconocimiento a la trayectoria y el compromiso con la Defensa de los Derechos Humanos”. En 2007, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires lo distinguió como “Personalidad Destacada de los Derechos Humanos”. En tanto, el Honoris Causa póstumo al fiscal bahiense se suma al legado de lucha que, hoy más que nunca, se vuelve necesario en la Argentina.