Desde ayer están suspendidas las clases en el Jardín Nº 912 de Altos de San Lorenzo en La Plata (77 entre 131 y 132), debido a la falta de calefacción y las pésimas condiciones edilicias que denunciaron las autoridades de la institución, quienes no obtuvieron respuestas hasta el momento por parte de la Dirección General de Cultura y Educación de la provincia.

La problemática se enmarca en medio de la lucha docente frente al ajuste en educación llevado a cabo por la gestión Cambiemos, donde uno de los principales reclamos que sostiene el Frente de Unidad Docente Bonaerense, además de la cuestión salarial, es por mejoras en la infraestructura de las escuelas y jardines de la provincia.

La semana pasada el Frente utilizó las redes sociales para una nueva actividad de protesta en la que difundió el hashtag #AlertaEducación, cuyos ejes fueron #SalariosDeHambre, #EscuelaEnruinas y #ComedoresDeHambre.

“La directora hizo el reclamo en las últimas semanas al Consejo Escolar y a la Dirección Provincial de Infraestructura que depende de la D.G.C.yE., pero no tuvo respuestas. Cuando agotás todas las vías protocolares y todo sigue igual, como última medida apelás a la suspensión de clases”, dijo a Contexto Fabiana Berardi, secretaria general de la filial platense de UDOCBA, gremio que hizo pública la situación del jardín.

La gremialista afirmó que no funciona la calefacción ni el termotanque, por lo que los padres y madres retiraban antes a sus hijos. “Apoyamos a los directores que toman estas medidas, porque si llega a pasar algo que ponga en riesgo la salud de los alumnos y trabajadores son ellos los responsables. Acá no están dadas las condiciones edilicias básicas para dar clase”, aseguró.

Berardi sostuvo que hay “situaciones similares” a la del Jardín Nº 912 en el Jardín Nº 917 y las escuelas secundarias Nº 8 y Nº 13 de La Plata, donde también suspendieron las clases la semana pasada por falta de agua y problemas edilicios.

Los docentes bonaerenses habían denunciado a fines del año pasado el recorte presupuestario que hizo Vidal en educación para 2017, que implicó una reducción del 3,2% del Presupuesto, que significaron 16.533 millones de pesos menos. También denunciaron al Gobierno por subejecutar el presupuesto educativo destinado a la refacción de escuelas. Actualmente persisten en el reclamo y exigen respuesta por la “urgente y preocupante” situación de infraestructura que atraviesan las escuelas.

“Hay una situación que se va agravando con respecto a la situación edilicia, algunas son estructurales, pero otras son por falta de mantenimiento, que se debían haber hecho durante el receso y no se hicieron, como el relevamiento de los sistemas de calefacción. El mantenimiento se convirtió en una conflictividad en las escuelas”, dijo a Contexto Silvia Almazán, secretaria general adjunta del Suteba.

Después del recorte del 3,2, que impactó en la infraestructura, Almazán afirmó que “no tenemos conocimiento de cuáles son los programas provinciales. Hubo una sola reunión de comisión de infraestructura en el marco de la paritaria y no se avanzó en presentaciones por parte del plan provincial de construcciones, refacciones y mantenimiento”.

Otro punto que afecta los fondos de la infraestructura es la negativa del macrismo a convocar a paritaria nacional y respetar la Ley de Financiamiento Educativo, considerando que la paritaria nacional implica que los municipios reciban fondos del Estado nacional.

“Insistimos en respetar los ámbitos de la paritaria donde se tiene que avanzar en concretizar cuáles son las políticas públicas que se van a realizar y con qué recursos, porque con menos recursos se complejiza cada vez más poder garantizar la continuidad del ciclo lectivo”, cerró Almazán.

Fotos: prensa UDOCBA