En una maniobra cargada de irregularidades, las autoridades de la agencia Télam despidieron a la subjefa de la sección Audiovisual, Andrea Holgado, luego de generar una serie de reformas operativas y modificar, de manera arbitraria e injustificada, las tareas de la periodista. Tras no aceptar los condicionamientos impuestos, la cúpula de la empresa dio por despedida a Holgado, ignorando su condición de trabajadora de planta permanente y sólo en apoyatura de un intercambio de correos electrónicos, por fuera de los procedimientos legales.

Cabe aclarar, además, que días antes de esta situación el periodista de Clarín Nicolás Wiñazky había publicado una nota donde definía el área dirigida por Holgado como un “reducto de militantes que hacen kirchnerismo explícito”.

Tanto la periodista como la Comisión Interna de Trabajadores de Télam y la Gremial de Prensa observan en este procedimiento otra muestra de persecución y vaciamiento del medio.

La maniobra que resultó en el despido de Holgado fue encarada por el gerente de contenidos audiovisuales Pablo Plá y la subgerenta de Nuevas Tecnologías, Magdalena Cash, ambos funcionarios vigentes en esos puestos desde la llegada de la nueva gestión.

“A principio de año, desde la gestión comenzaron a desarrollar un recambio de tareas semicompulsivo. Según los estatutos y legislaciones vigentes, para que te cambien de tareas vos tenés que consentirlo y firmar. Si te negás, no te pueden compulsivamente cambiar las tareas”, dijo ayer a Contexto Andrea Holgado, quien ahora pelea por la reincorporación al medio.

Según la periodista, la nueva gestión se apoyó en un recambio forzoso de tareas, no aceptado por Holgado, y que ahora las autoridades justifican como incumplimiento de tareas. “Lo que dice la empresa y que es insostenible es que yo había aceptado el cambio de tareas, y se basan en intercambio informal de correos. Eso no es prueba de nada ya que no es formal y, además, el mismo mail decía ‘esto no puede ser usado como prueba jurídica’”, agregó Holgado.

“El propio Plá reconoció que me habían dejado sin mis tareas habituales. En una reunión me dijeron que debía acceder, todo de manera muy informal. El domingo 14 fui a trabajar como de costumbre y me encuentro que ya habían puesto a otra persona para cumplir mis funciones”, agregó la periodista.

Asimismo, desde la Comisión Interna de Télam repudiaron el despido y convocaron hoy a una asamblea para decidir la línea de acción para reclamar la reincorporación. “Nosotros ya venimos encaminados en un plan de lucha general y este despido responde a una serie de desplazamientos dentro del área audiovisual. En este caso, la compañera se plantó y dijo que no. Forma parte de una necesidad de la empresa de imponer modificaciones”, dijo a Contexto el delgado de Télam Nicolás Luna.

“Una vez que envié una carta documento para reclamar la irregularidad del despido, ellos me contestan alegando que yo mantuve una ‘conducta inapropiada’, lo cual es un mamarracho jurídico”, dijo Holgado, quien señaló que esto se da en un marco donde la empresa está en un pleno marco de disputas internas de la propia administración.

En ese mismo escenario se destaca la publicación de Wiñazky donde apunta a la misma área de trabajo a cargo de Holgado. “Tengamos en cuenta que Wiñazky saca una nota y a los veinte días me echan sin motivo. Es muy grosero”, añadió la jefa de Audiovisual despedida.

En tanto, La Gremial de Prensa también publicó un comunicado donde hace explícito el plan de vaciamiento y persecución a periodistas encarado por la administración de Hernán Lombardi.

“En otra señal de una práctica ya habitual de persecución y sometimiento de los trabajadores sobre la base del terror, del ataque contra la libertad de prensa y el ejercicio independiente y profesional del periodismo, la agencia nacional de noticias Télam implementó acciones que reflejan misoginia y censura contra la jefa de sección y profesional de carrera en la histórica agencia argentina”, expresa el texto, y añade: “Se trata de otro caso que forma parte de la metodología diseñada para doblegar a los trabajadores de prensa disciplinando de a uno a los que serán casos testigo para el amedrentamiento del conjunto”.