La puerta de la Casa de la Provincia de Buenos Aires en la Capital Federal se convirtió este jueves en un aula en la calle cuando los docentes bonaerenses realizaron una “Clase pública para funcionarios”, contra la postura del Gobierno de María Eugenia Vidal por imponer “salarios de miseria”.

Fue en el marco de la semana de protesta denominada “Alerta Educación” que inició el Frente de Unidad Docente bonaerense (AMET, FEB, SADOP, Suteba, UDA y UDOCBA) en las redes sociales a partir de los hashtags que funcionaron como ejes de sus principales reclamos: #SalariosDeHambre, #EscuelaEnruinas y #ComedoresDeHambre.

“Vamos a hacer público aquello que hacemos todas las mañanas en las escuelas públicas de la provincia de Buenos Aires”, dijo una maestra que abrió el acto desde el escenario montado sobre la calle Callao al 237 frente a maestros y maestras de distintos distritos de la provincia. Tras la clase, hablaron cada uno de los secretarios generales de los seis gremios que integran el Frente de Unidad.

“Mauricio Macri y María Eugenia Vidal se equivocaron y lo tienen que reconocer. Nos eligieron para confrontar, para disciplinarnos, porque creían que nos pasaban por arriba para ser ejemplo para el resto de los trabajadores, pero se equivocaron y acá estamos luchando”, dijo Roberto Baradel, titular de Suteba.

Baradel apuntó al “cariz autoritario” del Gobierno de Vidal por amenazar con cerrar la paritaria por decreto. “Si quieren imponer una pauta a la baja, va a seguir habiendo conflicto hasta que triunfemos”, lanzó el gremialista.

Los gremios reiteraron el llamado a paritaria nacional amparado en la Ley de Financiamiento Educativo que el Gobierno de Mauricio Macri se empecina en incumplir. “El Gobierno nacional considera que para que lleguen las inversiones externas hay que bajar el sueldo a los trabajadores, por eso la mejor alumna del presidente, María Eugenia Vidal, quiere que otros gobernadores paguen salarios de miseria como ella”, afirmó Miguel Díaz, secretario general de UDOCBA.

El Gobierno bonaerense no llama a paritarias desde el 2 de mayo, cuando ofreció un 20% en dos tramos con cláusula gatillo por inflación y una suma extraordinaria de 1.500 pesos por la pérdida salarial del año pasado que los gremios estiman en un 10%. Para esa fecha los docentes habían levantado los paros a condición de una mejora que supere la canasta básica para no ser pobre de $14.090, mientras que denuncian que un maestro inicial cobra 9.800 pesos. Ante este panorama de inflexibilidad de Cambiemos, los docentes barajan la posibilidad de volver al paro antes de las vacaciones de invierno.

Los maestros también cuestionan que durante el conflicto el Gobierno ha acudido a estrategias por fuera de la negociación paritaria, que es donde deberían resolverse las rispideces. Desde Gobernación buscaron recuperar las clases de paro en las vacaciones de invierno, descontaron salarios por adherir a huelga y amenazaron también con quitar la personería gremial a los sindicatos docentes, entre otros aprietes.

“Este es un Gobierno que esquiva los reclamos y se llena de excusas. Tienen la lengua muy larga y la decisión política muy corta”, arrojó Mirta Petrocini, de la FEB.

La denuncia en las redes

La clase pública fue el cierre de una semana que tuvo como novedad para continuar la protesta la denuncia en las redes sociales a fin de visibilizar las demandas del Frente Gremial en defensa de la educación pública.

Cuestionaron que la provincia mantenga los dieciséis pesos por chico para los comedores escolares, con menúes con bajos nutrientes, sumado a la mayor concurrencia de alumnos por la crisis económica.

También exigieron al Gobierno por la “urgente” y preocupante” situación de infraestructura de las escuelas, potenciada por el recorte de un 3% que hizo Vidal en el presupuesto educativo para este año.