Un homenaje al cine argentino, directores y realizadores audiovisuales brindando charlas y unas setenta películas proyectadas en todo Berisso, La Plata y Ensenada condensaron las actividades que formaron parte del “Pantallazo”, desarrollado ayer como manifestación en defensa de la producción cinematográfica nacional y en repudio al macrismo, que este año puso en jaque legislaciones clave en esa área.

“Lo que nos convoca a este evento es la situación que está pasando el cine nacional con respecto a la postura del Gobierno, con claros rumbos de desfinanciación y de despidos en el sector. Todo esto responde a la intervención del INCAA, con una opereta mediática que decanta en la renuncia de su director. En esta ocasión, nos manifestamos en un contexto más avanzado, ya no de alerta sino de lucha constante”, dijo a Contexto Teo Palvi, delegado estudiantil de la Facultad de Bellas Artes de la UNLP, dentro de la Asamblea Audiovisual Platense, organismo que nuclea a diversos sectores del ámbito local y que ayer coordinó la organización del Pantallazo.

Entre los principales ejes de discusión que la Asamblea encaró, se encuentra la parálisis de los FOMECA –fondos de inversión estatales para la producción cultural–, que también incluyen fondos para el Instituto Nacional de la Música y el Instituto Nacional de Teatro. En esta línea, otro de los puntos de debate se encuentra en la implementación de la Ley de Convergencia Digital, elaborada por Cambiemos tras el desguace de la Ley de Servicio de Comunicación Audiovisual, y que redefine los criterios de participación del Estado en el espectro de medios. “Lo que viene a hacer esta ley, a grandes rasgos, es relegislar las cargas impositivas sobre las cableoperadoras, las televisoras, las firmas de telefonía e Internet y los multimedia. Nosotros vemos una intención clarísima de quitar esas cargas impositivas, como también se las quitaron al campo y las mineras”, dijo Palvi, y agregó: “Esto desfinancia directamente áreas fundamentales, como es la soberanía cultural, el derecho a tener una cinematografía nacional. Es una coyuntura muy difícil”.

El Pantallazo, iniciado a partir de las 19 horas, contó con 32 pantallas instaladas en diversas partes de la región, con producciones donde intervinieron tanto estudiantes como docentes. Algunos de sus puntos clave fueron el Rectorado, Plaza San Martín y Plaza Italia, donde hubo mayor participación estudiantil, mientras que el cierre del evento tuvo lugar en el Centro Cultural Islas Malvinas. Entre las proyecciones, más de setenta producciones audiovisuales incluyeron cortos, largometrajes y documentales, así como un homenaje al cine argentino.

Cabe destacar que el activismo desde la comunidad cinematográfica se vio profundizado a partir del conflicto desatado tras la renuncia del ex titular del INCAA y la reformulación en el comité de aprobación de proyectos, hechos que desataron un repudio generalizado desde el sector.

“Hay un director del INCAA electo casi a dedo, que viene de los medios hegemónicos y queda como interino a cargo tras la renuncia del ahora ex director. No tiene legitimidad. Además, el presupuesto del Instituto está subejecutado”, añadió Palvi.

De la industria del cine dependen unos 23.000 puestos de trabajo directo e igual número de puestos indirectos. Más de 10.000 estudiantes siguen carreras de cine en diversos puntos del país, como Buenos Aires, La Plata y Córdoba.