Los delegados de las plantas avícolas, encadenados a la cartera laboral, exigieron que se cumpla el plan de pagos de la empresa respecto de los trabajadores despedidos con la firma anterior. Cabe recordar que, tras la quiebra de Rasic Hermanos, en una licitación abierta por la jueza Valeria Pérez Casado, con una oferta de 121 millones de dólares, Proteinsa se hizo cargo de Cresta Roja.

Los delegados explicaron que esta empresa, que es un consorcio de tres firmas, comandada por Santiago Perea, se comprometió por ese entonces a reincorporar a todos los trabajadores a medida que fuera avanzando la producción, y a pagarles la indemnización correspondiente, con el respaldo del banco brasileño BTG Pactual.

En este proceso intervino el Gobierno nacional a través del Ministerio de Trabajo y el de Producción. “Ellos realizaron gestiones para que esto se destrabe de una vez por todas. Participaron de las asambleas diciéndole a la gente que estaban ellos atrás y que se garantizaba el pago”, explicó a Contexto Cristian Villalba, delegado de Cresta Roja.

Si bien los trabajadores cobraron una cuota de las indemnizaciones, el resto sigue adeudado. Los empleados explicaron a Contexto que son alrededor de 2.200 empleados en la planta y que sólo el 40% recibió el pago en su totalidad. Es por ello que los delegados llevaron el reclamo al Ministerio, lugar donde se firmaron los acuerdos.

“Queremos que el Ministerio realice las gestiones correspondientes a las que se habían comprometido para el pago de indemnizaciones”, sostuvo Villalba.

BGT Pactual juega un rol clave en este conflicto. “El banco brasileño es el que se comprometió a darle financiamiento a Proteinsa para las indemnizaciones. Lo que a nosotros nos trasmite Santiago Perea es que el banco le pide como requisito que la jueza Pérez Casado le otorgue las propiedades de la ex Rasic, en concepto de garantías”, dijo a Contexto Darío Sanchez, operario de Cresta Roja. Es decir que, si las propiedades no son liberadas, el banco no financia a la empresa y esta no paga lo adeudado a los trabajadores.

En ese sentido, los delegados llevaron a cabo esta medida de fuerza al Ministerio con el fin de que este intervenga, como había sido pautado, y se paguen finalmente las indemnizaciones.

“La empresa dice que tiene toda la voluntad de pagar, pero no están teniendo la posibilidad de que los bancos le acrediten el dinero. Entonces hay una traba en la cual el Gobierno está comprometido”, dijo a este diario Julio Gramajo, integrante de la Comisión Interna de Cresta Roja.

Cabe destacar que Cambiemos hizo gala de la reactivación de la empresa con la visita del presidente Mauricio Macri en dos ocasiones. La llegada fue meses después de reprimir a los trabajadores, por lo que un buen sector de los operarios repudiaron estas visitas. La primera fue en una recorrida por una de las plantas y la segunda para anunciar el veto de la denominada “Ley antidespidos”, mientras sostenía que era “antiempleo y va en contra de los argentinos”.

En esa ocasión, Macri también hizo alusión a que en Cresta Roja se trabaja con “normalidad” cuando ese día los trabajadores estaban de paro por falta de pagos. Destacó también que “antes la empresa funcionaba con tres turnos, y ahora funciona con cinco”, lo que también resultaba una mentira: la avícola tiene dos turnos de faena y uno de limpieza.

“En el discurso, cuando vetó la ley, mencionaba que la totalidad de los empleados habían sido reincorporados cuando era una gran mentira, porque teníamos a la gran mayoría de los compañeros no reincorporados manifestándose afuera”, explicó Sánchez.

Hoy cuatrocientos trabajadores siguen sin ser incorporados. El resto mientras tanto esperan que la Justicia, la empresa y el Gobierno realicen las gestiones necesarias para el cobro de los pagos adeudados.