Por Héctor Bernardo

Este jueves, miles de brasileños salieron a las calles de las principales ciudades del gigante sudamericano para exigir la renuncia del golpista Michel Temer y la realización inmediata de una elección presidencial directa. La noche del miércoles, un audio publicado por la Rede Globo mostraba al presidente de facto involucrado en el pago de sobornos a uno de sus principales socios en el golpe, el ex presidente de la Cámara de Diputados (actualmente preso por corrupción), Eduardo Cunha.

La indignación popular llevó a que el grito “Fora Temer” retumbase de norte a sur y de este a oeste del país. Sin embargo, el mandatario de facto aseguró que no dimitirá. Su renuncia permitiría que lo detengan por esta causa, pero mientras se mantenga en el poder la Justicia no podrá tocarlo.

Diputados y senadores aseguraron que iniciarán el proceso de impeachment contra el golpista. Sin embargo, la gran cantidad de legisladores procesados por causas de corrupción hace que este proceso sume nuevas complicaciones.

De ser destituido Temer, debería tomar su lugar el presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, quien está siendo investigado por los sobornos de la empresa Odebrecht. Por tal motivo, existe la posibilidad de que no pueda asumir y debería hacerlo el presidente de la Cámara de Senadores, Eunício Lopes de Oliveira, quien está señalado en la investigación de corrupción conocida como “Lava Jato”, lo cual complica su situación.

En tal complejo entramado, muchos comenzaron a hacerse una pregunta clave: “¿Por qué la Rede Globo, uno de los principales socios de Temer en el golpe contra Dilma Rousseff, ahora le suelta la mano al mandatario de facto y da a conocer este audio, que prácticamente le da el último empujón para expulsarlo del Gobierno?”.

En diálogo con Contexto, el periodista y corresponsal argentino en Brasil Darío Pignotti señaló que “al igual que en 1992, cuando se hundió el ‘Frankenstein’ que habían inventado en aquel entonces, que se llamaba Fernando Collor de Mello y cayó en un impeachment, Globo vuelve a traicionar a sus ‘criaturas’ y dejarlas naufragar cuando su tiempo político se acaba”.

“Globo fue el mayor aliado del Golpe y, consecuentemente, del administrador del Golpe que fue Temer”, dice Pignotti.

“Globo fue el mayor aliado del golpe y, consecuentemente, del administrador del golpe que fue Temer, porque no se trata de un líder, sino de un administrador. A Temer se lo podría comparar con un abogado o un contador de las grandes organizaciones mafiosas, una persona prolija, siniestra y burocrática”, señaló.

Pignotti recordó que “O Globo acompañó a Temer hasta las 7 de la tarde de ayer, 7.05 publicaron esa información. No hay que confundir la primicia publicada por Globo con un trabajo periodístico de investigación. Globo lo que hizo fue obtener el contenido de la delación. El hecho ya estaba consumado, si la delación no se conocía a través de Globo, se iba a conocer por otro medio”.

“No hay que confundir la primicia publicada por Globo con un trabajo periodístico de investigación. lo que hizo fue obtener el contenido de la delación ya consumada: si no se conocía por ellos, se iba a conocer por otro medio”.

“Es importante señalar esto, porque con esta noticia de impacto innegable Globo quiere alquilar un salvoconducto de diario democrático. Lo que hizo fue dar una información que, según todo indica, se la brindaron los mismos miembros de la Corte que trabajan para, con o en colaboración con Globo”, aclaró.

Pignotti aseguró que “Globo nunca movió una pestaña para dar respuesta a una gran pregunta: ‘¿Quién pagó el golpe?’. Se sabe en Brasil que el Golpe fue comprado”.

“Es importante que nadie crea que este multimedio fue democrático por un día. Un día de democracia es demasiado para Globo, no lo tolera”, concluyó Pignotti.