Lilian Soto es presidenta del partido Kuña Pyrenda de Paraguay, que significa, en voz guaraní, lugar donde las mujeres ponemos el pie. Este movimiento nace en 2010 y se autoproclama como feminista, socialista y ecologista.

En 2013 se convirtió en el primer partido de estas características en Latinoamérica en presentarse a elecciones, teniendo a Soto, ex ministra de Fernando Lugo, como candidata presidenciable. A pesar de los resultados, hoy Kuña Pyrenda es el espacio desde donde las mujeres en Paraguay disputan agenda, con miras a ocupar espacios en el escenario político.

Lilian Soto dialogó con Contexto en el marco del Encuentro Internacional de Mujeres por la Emancipación, jornada organizada por la Secretaría de Género de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social, con el objetivo de “reflexionar de manera crítica acerca de las opresiones y de las múltiples maneras de organización para hacerles frente, como también de superar las barreras patriarcales a partir de la acción política en el camino de la emancipación de las mujeres”.

¿Por qué es necesario un movimiento feminista y socialista en el poder?

Vimos que todo aquello que significaban los derechos de las mujeres no eran prioridad a nivel de ámbito político. Vimos que la política se hacía en clave masculina y esa clave masculina era una clave autoritaria, jerárquica; una clave que en general no era amable para las mujeres. Vimos una serie de aspectos referidos a qué tipo de políticas son las que se pueden llevar adelante desde el poder, que no estaban contempladas por las dirigencias masculinas de los partidos políticos.

Entonces, a partir de ahí nos planteamos la construcción de un proyecto político de estas características para colocar estos elementos de manera fuerte, con voz potente, en un escenario político.

¿Cuáles son los desafíos que tienen hoy por hoy las mujeres en Paraguay?

Muchos. Tenemos desafíos a nivel de desigualdades que tienen no solamente la cuestión de género, sino también la cuestión de clase, la cuestión étnica, todo lo que hace a las personas con una orientación sexual no heterosexual, la discriminación de las mujeres trans; hay múltiples.

Las mujeres somos diversas en Paraguay, y esas diversas mujeres tenemos problemas que en algunos ámbitos son muchos más duros aun. Cuando pensamos en las condiciones en las que se encuentran las mujeres campesinas hoy, estamos hablando de pobrezas de otras características.

Entonces, por una parte hay igualdad legal que todavía falta que se cumpla, pero además, en el cumplimiento tienen que ser contempladas muchas otras cuestiones que creo que son los desafíos más importantes hoy.

En ese sentido, el Movimiento Kuña Pyrenda hoy disputa una agenda política desde el lugar de la militancia feminista que aspira al poder.

Eso es lo que estamos haciendo. La disputa que estamos dando es una disputa de sentido. Pero una disputa que además tiene el interés en decidir en la sociedad. Es decir, en estar en los espacios de poder político para tomar decisiones, porque las decisiones que hasta ahora se han tomado en la sociedad paraguaya han sido fundamentalmente masculinas: no sólo la mirada de las mujeres fue muy marginal, sino todo aquello que implica también una transformación de la sociedad y de la política como tal.

Entonces creemos que las mujeres tenemos mayores posibilidades de colocar nuevas cuestiones en la política. No por existencialismo, no porque seamos intrínsecamente mejores, o menos corruptas que los hombres, sino por la exclusión en la que estuvimos del ámbito político.

En esta disputa de sentidos, ¿qué rol juegan los medios en Paraguay?

Los medios son medios patriarcales. Los medios corporativos son mayoritariamente sustentadores de lo que es el statu quo. Si hablamos de statu quo en Paraguay, hablamos del statu quo patriarcal, machista, colonialista, de dominación de clase, estamos hablando de un statu quo que privilegia a ciertos grupos y discrimina a otros.

Los medios de comunicación corporativos son ámbitos en los cuales se expanden estas ideas. Como otros ámbitos como las iglesias, el sistema educativo y en las propias familias también.

Esto se contrarresta de alguna manera con los medios de comunicación comunitarios, pero no de forma muy fuerte todavía.

Estamos viendo una avanzada de la derecha en América Latina. ¿Cómo ves que esta avanzada golpea a las mujeres y principalmente a las mujeres que militan, que hacen política?

Efectivamente, lo que tenemos es un nuevo avance de la derecha con características quizá algo diferente a lo que fue la época neoliberal, porque hoy las corporaciones mandan de una manera muy clara en nuestros países.

En Paraguay concretamente tenemos una persona que está ejerciendo la primera magistratura, la presidencia del país, que es representante de las corporaciones. De hecho, se está produciendo un aumento de la deuda externa del Paraguay a expensas de bonos soberanos y concesión de licitaciones a algunos sectores que forman parte de ese entorno.

Entonces es muy claro el avance de las derechas, que ahora vienen acompañadas de una reemergencia de los fundamentalismos. Entonces esa combinación creo que es sumamente peligrosa para las mujeres, porque pueden incluir incluso algunos retrocesos de derecha.

Ahora pienso que esto nos encuentra a los feminismos mucho más organizados, fuertes, vinculados y comunicados. En consecuencia, es mucho más posible dar la confrontación de ideas y no solamente de ideas, sino también de acciones concretas y de seguir peleando por todos contra lo que significan los avances de la derecha.

En este contexto particular, ¿qué valor tienen este tipo de encuentros y los diferentes movimientos de mujeres que vienen creciendo de forma exponencial en el último tiempo?

Creo que el valor de la organización, de la articulación, no solamente a nivel nacional, sino a nivel regional, de que los feminismos nos comuniquemos, de que las organizaciones estemos construyendo agenda, como los fundamentalismos y las derechas están construyendo agenda para restringir nuestros derechos, es fundamental. Es vital.

Creo que hoy más que nunca necesitamos estos espacios de vinculaciones tan fortalecidos. En estos espacios podemos ver cuáles son las similitudes que están existiendo en nuestras sociedades y en consecuencia cuales son las estrategias comunes que podemos tener.