Organizaciones sociales marcharon al Municipio de La Plata con una batería de reclamos para el intendente Julio Garro. Denuncian que el Gobierno local no cumple las promesas. Entre los reclamos, exigen puestos de trabajo en las obras públicas, soluciones urgentes para el sector frutihortícola y asistencia alimentaria para los comedores y merenderos, que cada día reciben a más chicos. 

La movilización fue encabezada por la Corriente Clasista y Combativa (CCC), la Confederación de la Economía Popular (CTEP), Barrios de Pie y la Junta Interna de ATE. Frente al edificio municipal concentraron alrededor de dos mil personas para exigirle que cumpla con los acuerdos previstos en diferentes mesas de diálogo.

Lo consensuado en esas oportunidades entre las organizaciones y el Gobierno eran obras para el mejoramiento del espacio público en los barrios (veredas, plazas, luminarias) y las escuelas, un aumento de la asistencia alimentaria para comedores y merenderos, reconocimiento a la labor de los cartoneros, soluciones para el cordón frutihortícola, el cese a la persecución de los feriantes por parte de Control Urbano, expropiación de tierras y pase a planta y normalización de los trabajadores municipales.

“Teniendo en cuenta el contexto que hay, tanto en el país como en la región, de desempleo, y teniendo en cuenta los números de La Plata como uno de los lugares en que el desempleo más creció, tanto en el laburo formal como informal, tomamos una serie de medidas y movilizaciones durante todo el año pasado con el fin de que la Municipalidad tome cartas en el asunto”, explicó a Contexto Cristian Medina, referente de Barrios de Pie, quienes junto con el resto de las organizaciones que movilizaron el día de ayer han presentado una serie de iniciativas durante 2016 y este año, con el fin de generar puestos de trabajo en los barrios desde la obra pública a través de las cooperativas.

“Nos hemos sentado varias veces a dialogar, han aceptado varios de esos proyectos, pero al momento de concretarlos y llevarlos adelante no hubo decisión política”, explicó Medina.

Con respecto a los reclamos en los merenderos y comedores, María Bordón, referente de la copa de leche Los Pibes, en diálogo con FM Universidad dijo que “la situación es crítica” en los barrios y asentamientos de La Plata, y agregó que “hace mucho que venimos negociando con el intendente y lamentablemente no tenemos respuesta”.

La referente de este merendero, que pertenece a la CCC, explicó que actualmente el aporte del municipio es de cuatro mil pesos, que es dividido en las once copas de leches y merenderos que nuclea esta organización en la ciudad.

Bordón sostuvo que sólo en un año se duplicó la cantidad de chicos que asisten a su merendero. “Hoy tengo 206 pibes. Muchos de esos pibes que vienen a la copa de leche tienen a los padres sin trabajo; los que tenían changas hoy no las tienen, los que trabajaban en la construcción ya no trabajan, los que estaban trabajando en las quintas hoy no trabajan”.

La CTEP, en tanto, solamente en La Plata tiene alrededor de setenta merenderos. “Cuando creíamos esa etapa superada, que estábamos usando los locales para centros culturales o para terminación del FinEs, hoy tuvimos que volver a abrir comedores”, explicó a este medio Osvaldo Casanova, referente de esta Confederación.

Coincidiendo con Bordón, Casanova sostuvo que “la situación es muy crítica, muy caótica” para los trabajadores. “Aquel compañero que tenía un trabajo formal o se ha quedado sin trabajo o sin horas extras. Otros no han tenido paritarias todavía. Los compañeros antes tenían changas, que por los tarifazos y la inflación se descartaron y nadie te llama como antes”, sostuvo.

Tras horas de espera y presión sobre las vallas que custodian el Municipio desde la represión de diciembre de 2015, los dirigentes consiguieron ser atendidos por autoridades municipales que, según explicaron los referentes de las agrupaciones, se desdijeron en varias oportunidades y les faltaron el respeto.

Finalmente se comprometieron a avanzar con los acuerdos de obras en los barrios. Sin embargo, los otros reclamos quedaron sin resolver a la expectativa de que el mes que viene sean recibidos por el propio intendente.