Tras dos días de lluvia y ante la falta de mantenimiento y limpieza por parte de la gestión garrista, los vecinos de La Plata volvieron a sufrir la anegación de las calles. En el oeste platense, la avenida 44 se llenó de agua, lo que complicó el tráfico en uno de los accesos a la ciudad. En el barrio de San Carlos, en la avenida 143, se formaron piletones, por lo que algunos colectivos de la línea Sur que recorre esa zona tuvieron que cambiar el recorrido. En 139 y 41 los vecinos tuvieron que salir a limpiar las canaletas ante la falta de respuesta estatal.

Esta postal se repitió en varios puntos de la ciudad, donde los vecinos denunciaron que, por las zanjas tapadas de suciedad, el agua desbordó anegando así las calles y llegando en algunos lugares a entrar en las casas.

Una de las zonas más afectadas fue el barrio Las Palmeras de Los Hornos, que va desde 145 y 70 hasta 73 y alrededores. Los vecinos de allí explicaron a Contexto que en al menos cuatro cuadras llegó a entrar en las casas hasta un metro de agua ante la crecida de un arroyo cercano. A pesar de esta situación, no se hizo presente nadie del municipio a ayudarlos.

“Como el agua llegó muy de prepo, hay familias que quedaron sin nada”, comentó a este medio Felix, referente de este barrio.

Hace poco más de un mes, Julio Garro, en declaraciones con la 221 Radio, aseguró que “seguimos viviendo en una ciudad inundable. Pero hoy tenemos un sistema de alerta temprana que tal vez sea el más moderno de Sudamérica, que nos permite adelantarnos al problema, con una Defensa Civil mucho más armada”.

Cabe recordar que en noviembre pasado, el intendente platense anunció la presentación de un plan de alerta temprana y de contingencia en caso de lluvias y tormentas fuertes. Sin embargo, las asambleas de inundados sostienen que este plan nunca llegó a concretarse.

“La realidad es que no hay un plan de contingencia. Para que haya un plan de contingencia los vecinos tienen que saber qué hacer ante una eventualidad como esta. Nadie sabe qué hacer”, explicó a Contexto Gabriel Colautti, de la Asociación de Familiares y Víctimas de la Inundación (AFAVI), organismo creado en 2013.

En Las Palmeras, por ejemplo, Defensa Civil no llegó a brindar asistencia y las familias tuvieron que autoevacuarse. “Tuvimos que salir a sacar a la gente los vecinos, no había nadie que los saque. Pudimos sacar a las personas, pero las cosas de la gente no; se perdió todo”, explicó Felix.

En la zona norte, en tanto, hubo anegamientos en Camino Centenario, City Bell y Gonnet. En esta localidad, la calle 501 se llenó de agua, en 8 entre 487 y 488. Incluso la escuela N° 38 y el jardín N° 907 debieron suspender sus actividades y, al igual que en el oeste, los micros tuvieron que desviarse ante la cantidad de agua.

“La realidad es que estamos igual o peor que en 2013. No se ha tomado una conciencia real de la situación crítica de la ciudad de La Plata”, explicó Colautti, y destacó que hoy “llueve 90 milímetros y vos tenés una ciudad colapsada”.