Juicio político y repudio de por vida a los cortesanos del 2×1 a los genocidas

Eso fue lo que reclamaron las Madres de Plaza de Mayo y los abogados que las acompañaron en la marcha frente a la Casa Rosada. “Sólo en el Gobierno de Néstor y Cristina se pudo avanzar con los juicios. Queda claro que hay que saber elegir, no nos volvamos a equivocar”, exclamó Hebe de Bonafini.

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Foto: Prensa Madres de Plaza de Mayo

Las Madres de Plaza de Mayo encabezaron este jueves una intensa jornada de protesta contra los que promueven la impunidad de los genocidas del terrorismo de Estado, comenzando por el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina (CEA), José María Arancedo, quien días atrás pidió “reconciliación” entre víctimas y victimarios de la dictadura cívico-militar.

Hebe de Bonafini y otras seis Madres se plantaron en las puertas del Episcopado, ubicado en Suipacha 1032, con una gran pancarta para responderle al arzobispo: “Ni olvido, ni perdón, ni reconciliación: 1000 años de prisión”.

Con esa misma consigna realizaron más tarde la marcha 2.038 alrededor de la Pirámide de Mayo, acompañadas por los abogados Eduardo Barcesat, Carlos Rozanski, Pablo Llonto y Juan Manuel Morente, así como por miles de personas que se acercaron a la plaza para expresar frente a la Casa Rosada su rechazo al reciente fallo de la Corte Suprema que beneficia a criminales de lesa humanidad con la derogada ley del 2×1 (24.390).

“Las Madres dijimos desde el primer día que estos eran nuestros enemigos”, sostuvo Hebe en alusión al Gobierno de Mauricio Macri, y subrayó: “No es que perdonan a los milicos, se perdonan ellos mismos”.

“Ellos trabajaron para la dictadura, pusieron los galpones donde torturaban a nuestros hijos, sus camionetas para disimular que se llevaban desaparecidos o torturados. Ellos pusieron mucho dinero de sus empresas”, completó antes de darle la palabra a los expertos convocados para analizar la vergonzosa resolución del máximo tribunal.

El ex juez Rozanski advirtió que el fallo dictado con los votos de Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Elena Highton de Nolasco pone en “peligro” la propia pertenencia de la Argentina al sistema interamericano de derechos humanos, porque los tratados internacionales con rango constitucional son claros al prohibir “cualquier tipo de prebenda en delitos de lesa humanidad, ya sea amnistía, indulto o reducción de penas, como lo es el 2×1”.

“La aplicación forzosa que hace la Corte Suprema de la Ley 24.390 en el caso particular del represor Luis Muiña crea una amnistía general al dejar la puerta abierta para los demás. Esto está vinculado a una serie de fallos anteriores que tienen que ver con otorgar la prisión domiciliaria a los genocidas y desvincular al máximo tribunal del sistema interamericano de derechos humanos”, explicó Morente, abogado de la Asociación Madres de Plaza de Mayo.

Llonto, por su parte, dijo que Rosatti, Rosenkrantz y Highton de Nolasco dieron a Cambiemos un instrumento para “llevar adelante la política de largar a todos los genocidas”, y llamó a “no olvidar sus nombres para repudiarlos de por vida”.

“No olvidaremos que Rosatti y Rosenkrantz son los dos jueces que Macri quiso meter por la ventana a pocas semanas de asumir, dos jueces que vienen de la mano del Grupo Clarín”, indicó el letrado, para luego calificar a Highton como una “jueza abominable” que “quiere quedarse en la Corte porque eso le da poder, un buen sueldo y privilegios”.

En este marco, adelantó que hoy habrá un encuentro de abogados de derechos humanos en la provincia de Santa Fe para coordinar un pedido de juicio político contra los tres cortesanos, además de denuncias penales y presentaciones en instancias internacionales.

“Efectivamente deben ser llevados a juicio político por mal desempeño”, coincidió Barcesat al considerar que quienes tienen “el deber supremo de asegurar la observancia de la Constitución y velar por la vigencia de los derechos humanos” son paradójicamente los mismos que cometen “las violaciones más severas a los derechos humanos”.

Tras escuchar las reflexiones de los abogados, Hebe retomó la palabra para cerrar la conferencia de prensa. Y lo hizo de esta manera: “Cada vez estoy más convencida de que si no tenemos un Estado como el que nos dieron Néstor y Cristina (Kirchner) es al pedo que hagamos cualquier otra cosa […] En los Gobiernos anteriores fue muy difícil hacer nada, sólo sirvieron para poner perdones, tanto el de (Raúl) Alfonsín como el de (Carlos) Menem y (Fernando) De la Rúa. Sólo en el Gobierno de Néstor y Cristina se pudo avanzar con los juicios. Queda claro que hay que saber elegir, no nos volvamos a equivocar”.

2+2 son 4, no 2×1

La actividad ya había terminado, pero los manifestantes permanecían en la Plaza de Mayo. Querían sacarse todas las dudas sobre el fallo y esperaron a que los expertos terminaran de hablar con los periodistas para poder hacerles sus propias preguntas.

Contexto participó de la ronda que se formó en torno del ex presidente del Tribunal Oral Federal Nº 1 de La Plata, Carlos Rozanski, quien llegó a condenar a represores como Miguel Etchecolatz, Chrtistian Von Wernich y Jaime Lamont Smart.

Entre otras cosas, le preguntaron si será posible revertir el fallo de la Corte Suprema recurriendo a tribunales internacionales. “En teoría, sí. Las convenciones vigentes son contrarias a la aplicación de medidas judiciales que significan beneficios a genocidas. Argentina forma parte del sistema encabezado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, ha ratificado las convenciones respectivas, en especial el Pacto de San José de Costa Rica, y por lo tanto, desde ese punto de vista, cualquier denuncia que se haga a través de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos debería funcionar”, respondió.

Al cuestionar a los cortesanos del 2×1, Rozanski remarcó que “o se está con la moral de los derechos humanos o no se está”.

“Nos hemos comprometido a que no vamos a indultar a quienes hayan cometido delitos de lesa humanidad, pero de repente le duplicamos los días que están presos. En materia de derechos humanos no hay duda posible, porque está la Constitución nacional con los tratados internacionales. Entonces, 2+2 son 4, no 2×1”, concluyó.