El Centro Universitario Estudiantil Nicoleño (CUEN) colocará hoy una baldosa con la insignia “Memoria, Verdad y Justicia” frente a su sede de calle 59 entre 5 y 6 de la ciudad de La Plata, lugar donde hace cuarenta años Juan Gustavo Murici fue interceptado por un grupo de tareas.

Murici, militante de la agrupación Montoneros, integró las filas de la Federación Universitaria de la Revolución Nacional (FURN), luego unida a la Juventud Universitaria Peronista (JUP), donde conoció y trabó amistad con el ex presidente de la Nación, Néstor Kirchner, entonces militante estudiantil.

“Es muy fuerte vivir hoy en un lugar con tanta historia, el mismo espacio, la misma casa donde hace cuarenta años sucedió esto con el compañero Murici. Es algo muy intenso a nivel emocional, pero que a la vez nos llena de orgullo por el legado que dejó”, dijo a Contexto Tamara Palomeque, residente del CUEN y parte de la organización del homenaje al militante.

“El compañero Gustavo fue uno de tantos jóvenes nicoleños que vino a La Plata a estudiar y residió en el Centro. Es una figura que siempre tenemos presente y esperamos que esto ayude a que no se olvide, ya que es la primera vez que realizamos esta conmemoración en el CUEN y muchos de nuestros compañeros no conocen esta historia”, agregó.

Según relató Palomeque, la noche del 17 de abril de 1977 estaban reunidos casi todos los residentes del CUEN en la casa, avisados ya del peligro inminente que significaban las fuerzas militares para cualquier espacio de militancia juvenil: “La mayoría de los residentes pertenecían a Montoneros. La Policía entró esa noche rompiendo todo y buscando a Gustavo, a quien ya tenían identificado”.

Al saber de la irrupción de la Policía en el Centro, Murici decidió encerrarse en su habitación y, luego de taparse la cara con una almohada, se atravesó el cuello con un cuchillo para no ser detenido vivo.

“El cuerpo fue trasladado a San Nicolás. Gustavo significa mucho para nosotros, no sólo por su lucha en una época nefasta y que no queremos que suceda nunca más, sino también porque no queremos que se olvide. En su momento, su muerte quedó caratulada como suicidio y en realidad él fue víctima del terrorismo de Estado”, expresó Palomeque.

Ese mismo abril de 1977, la novia de Murici, Susana María Marocco, o “Chana”, había sido secuestrada y asesinada en el Centro Clandestino de Detención de Arana. Luego de caer en el miedo y la depresión, Gustavo decidió refugiarse con sus compañeros en el CUEN. Esa misma noche, el 17 de abril de 1977, fue la última vez que se lo vio con vida.

La casa donde Murici fue acorralado por las fuerzas de seguridad se encuentra intacta desde 1977, incluida la propia habitación donde el joven estudiante de Derecho se quitó la vida.

En tanto, la colocación de la baldosa blanca en el frente del CUEN se desarrollará hoy a las 17:30 hs y contará con la participación de compañeros y allegados de Murici, además de referentes de distintas organizaciones de derechos humanos, sociales y políticas de la ciudad de La Plata y de San Nicolás.

Cabe destacar que la propia Cristina Fernández de Kirchner comunicó su apoyo a la iniciativa del CUEN, quien envió una adhesión al Centro. A través de un comunicado, el CUEN expresó sobre el homenaje: “Estaremos allí, levantando la bandera de los Derechos Humanos y haciendo que la memoria de nuestro compañero Gustavo Murici arda en las diagonales”.