La clara e inamovible decisión de la derecha de dar un golpe de Estado contra el Gobierno venezolano de Nicolás Maduro es cada vez más evidente. El disfraz de democráticos les duró poco a los líderes de la oposición. El camino de la violencia es el que eligieron para intentar interrumpir la Revolución Bolivariana.

El breve golpe de Estado de abril de 2002 (duró solo 48 horas) y las guarimbas de 2014 (que causaron decenas de muertos y destrozos) son los tristes antecedes de estos oscuros días de abril de 2017.

A la guerra económica que provocó desabastecimiento, a los ataques desde la Organización de Estaos Americanos (OEA), comandados por su secretario general, Luis Almagro, a la agresión en el MERCOSUR, encabezada por el presidente argentino Mauricio Macri y el golpista Michel Temer, y la constante provocación desde la Asamblea Nacional venezolana y desde el Congreso de Estados Unidos, encabezado por personajes nefastos como el senador Marco Rubio, se suma la demonización llevada adelante por los medios hegemónicos de comunicación.

En dialogo con Contexto, el filósofo mexicano Fernando Buen Abad analizó la actual situación de Venezuela y aseguró: “Es hora de que todos los presidentes de la región se pronuncien con un repudio enfático contra el terrorismo. Tenemos la versión caribeña del grupo ISIS asolando las calles de Venezuela. Tenemos la perspectiva de una versión de golpismo armado con la rabia y con la locura de grupos financiados para atacar al pueblo de Venezuela”.

“es hora de que los presidentes de la región se pronuncien con un repudio enfático contra el terrorismo. Tenemos la perspectiva de una versión de golpismo armado con la rabia y con la locura de grupos financiados para atacar al pueblo de VENEZUELA.”

“Es llamativo el silencio de los presidentes de la región, especialmente de Mauricio Macri, de Argentina; Michel Temer, de Brasil; Juan Manuel Santos, de Colombia; y Pedro Pablo Kuczynski, de Perú. Es llamativo el silencio de ellos y de sus cancillerías frente a estos ataques terroristas”, remarcó el intelectual.

El filósofo señaló que “Luis Almagro y la OEA tampoco se han pronunciado sobre estos ataques. Hay que exigirles que tomen posición, que pregunten y que digan de dónde salieron estos grupos y quién los está financiando”.

En relación con el rol de los medios de comunicación, Buen Abad aseguró que “ante semejante manipulación mediática y con semejantes complicidades, queda en evidencia cómo se está manejando este golpe desde la Casa Blanca, desde el Senado norteamericano y desde Miami”.

“La manipulación mediática demuestra que, frente a lo que sucede en Venezuela, los medios se han convertido en botín de los servicios de inteligencia. Ahora mismo la sociedad del espectáculo pasó a ser un capítulo de la historia de los medios para convertirse en la sociedad del espionaje. La calumnia y la mentira son la base del material que producen para el desarrollo de la guerra psicológica”.

Por último, Buen Abad aseguró que “hay que convertir en un clamor continental el llamado a la paz y al diálogo y parar de una vez por todas esta locura. El paso previo, necesario para ello, es que la derecha suspenda estos ataques”.