El presidente de España, Mariano Rajoy, visitó Brasil y se reunión con el mandatario golpista Michel Temer con la intención de impulsar el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea (UE) y el Mercado Común del Sur (MERCOSUR). “Creo que este momento es muy apropiado para dar un impulso a este acuerdo comercial”, había afirmado el mandatario ibérico pocas horas antes, en una entrevista al diario Folha de São Paulo.

El diario El País, de España, señaló que “Rajoy y Temer se reunieron con 14 directivos de empresas españolas con intereses en Brasil, incluidos los máximos responsables de Telefónica (Jose María Álvarez-Pallete), Iberia (Luis Galllego), Repsol (Antonio Brufau) y CAF (Andrés Arizkorreta), así como de las filiales brasileñas o latinoamericanas de Santander, Gas Natural Fenosa, Acciona y Mapfre”.

El mandatario de facto brasileño, acosado por los escándalos de corrupción en los que están involucrados él y varios de sus ministros, instó a que las empresas españolas inviertan en el programa de privatización que desarrollará en sectores de energía y de infraestructura en puertos, aeropuertos, ferrocarriles y carreteras.

Hace menos de una semana, el papa Francisco le envió una carta al mandatario brasileño en la que rechazó su invitación a visitar Brasil y volvió a lanzar críticas contra el modelo económico neoliberal.

El papa señaló en su carta: “Estoy bien consciente de que la crisis que está pasando el país no se puede resolver de manera simple, puesto que tiene raíces sociales, políticas y económicas, y no le toca a la Iglesia o al Papa ofrecer una receta para resolver algo tan complejo”.

“Sin embargo, no puedo dejar de pensar en todas las personas, sobre todo las más pobres, que a menudo son completamente abandonadas y que son las que pagan el precio más amargo y lacerante de soluciones a la crisis demasiado fáciles y superficiales, que no van más allá de la simple esfera financiera”, remarcó el sumo pontífice.

En diálogo con Contexto, Oscar Laborde, diputado del Parlasur, señaló que “la firma del acuerdo Mercosur-Unión Europea es muy peligrosa para el futuro de toda la región. Ese tipo de acuerdos de libre comercio no sólo traen consecuencias en lo inmediato, sino también a largo plazo”.

“Tanto Temer como el presidente argentino, Mauricio Macri, creen que un mal acuerdo es mejor que ninguno. Lo único que les preocupa es que se genere la imagen de que Argentina y Brasil se están ‘abriendo al mundo’ y que están caminando hacia el libre comercio. Aquí no se está midiendo realmente cuáles son las conveniencias prácticas que podrían ayudar o no a nuestra economía”, afirmó el parlamentario.

Por último, Laborde aseguró que “Temer dio el golpe de Estado contra la presidenta Dilma Rousseff con dos objetivos: el primero, tratar de evitar que Lula Da Silva vuelva a ser presidente. El segundo, aplicar un plan brutal –que es el mismo que se está aplicando acá– y que implica un claro retroceso de todas las conquistas logradas por los Gobiernos populares”.