Este lunes se realizó el XV Consejo Político de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), bloque que cuenta entre sus miembros más destacados con Cuba, Venezuela, Bolivia, Ecuador y Nicaragua.

El encuentro se dio en el marco de las agresiones que sufre Venezuela por parte del secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), el uruguayo Luis Almagro, quien parece ser la cara visible de las políticas injerencistas de la Casa Blanca para la región.

Al comenzar la cumbre, el canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, aseguró que “la XIV Cumbre de Jefes de Estado y Gobierno de la Alianza, celebrada el 5 de marzo en Caracas, nos dejó una Declaración que constituye una poderosa guía de acción para los tiempos que vive Nuestra América y para enfrentar los peligros que se ciernen sobre nuestros pueblos, especialmente para aquellos que por la voluntad ejercida en las urnas se constituyeron en poder, y que ahora son acosados por las oligarquías, el imperialismo y sus instrumentos de dominación”.

“En la Declaración de Caracas, nacida de nuestros últimos encuentros y debates, están las claves para enfrentar unidos la nueva agenda imperial contra la región, parar la arremetida contra los Gobiernos de izquierda y progresistas e impedir que se reviertan todos los logros alcanzados por nuestros pueblos en los últimos veinte años”, señaló.

Rodríguez recordó: “Hemos sido testigos de las componendas oscuras de la OEA y la manipulación caprichosa y aviesa de incluso sus reglas, así como de la actuación perversa, indigna y enloquecida de su secretario general, alabardero de intereses imperiales, mafias políticas miamenses y vulgares mercenarios”.

Luego afirmó: “Gracias a Venezuela, al ALBA y a PETROCARIBE, muchos países no se apagaron en la hora más oscura y millones de nuestros conciudadanos han aprendido a leer y escribir, mientras otros tantos recuperaron la luz en sus ojos, y han comenzado a tener acceso a una atención de salud digna y sin fines de lucro, a la práctica masiva del deporte, al disfrute de la cultura, a crecer y aprender desde nuestras culturas originarias, y demostrar que no hay mejor camino que el construido por nosotros mismos”.

“¿Qué sabe la OEA de esto? ¿Qué ha hecho la OEA por nosotros? ¿Qué sabrá de solidaridad la organización que endosó la invasión militar, el bloqueo y las agresiones contra Cuba, los intentos de golpes de Estado en Venezuela, Ecuador y Bolivia, la guerra sucia contra Nicaragua o las invasiones contra Granada y Haití?”, se preguntó el canciller de Cuba.

Luego de la reunión, mediante un comunicado, los cancilleres del ALBA-TCP señalaron: “rechazamos las agresiones y manipulaciones concertadas contra la hermana República Bolivariana de Venezuela, así como los engaños y mentiras que amenazan tanto su soberanía, independencia y estabilidad, como las de toda la región”.

“Condenamos la injerencista, ilegal y proimperialista conducta del Secretario General de la OEA, así como sus intentos por impedir el ejercicio del derecho soberano de la hermana Venezuela a la democracia participativa, refrendada en su Constitución bolivariana, plenamente coherente con la Carta de las Naciones Unidas y la Proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz”, asegura el comunicado.

Luego, agrega: “exigimos a la OEA, que presume de garante de la democracia en el hemisferio, explicar su selectividad política, para amparar los golpes de Estado y la subversión contra gobiernos progresistas y revolucionarios electos por el voto popular, así como su silencio respecto a las desapariciones forzadas y a los asesinatos de periodistas y líderes políticos y sociales”.

“Reclamamos el fin del silencio cómplice de la OEA ante la construcción del muro contra México y Nuestra América y las deportaciones masivas de migrantes latinoamericanos y caribeños que huyen de la pobreza y la inseguridad en sus países, especialmente las deportaciones que producen ruptura familiar y dejan a menores sin amparo”, agrega.

“Repudiamos los intentos de la OEA de resucitar contra Venezuela, bajo falsas acusaciones de ‘amenazas a la paz y la estabilidad colectivas’, y mediante criterios politizados y sesgados, los discursos y prácticas injerencistas que en el pasado condujeron a agresiones, invasiones y ocupaciones militares de países y a crueles dictaduras en el hemisferio”, señala el texto.

Cabe recordar que, además de las constantes agresiones de Luis Almagro, recientemente, el jefe del Comando Sur de los Estados Unidos, el almirante Kurt W. Tidd, presentó un informe al Comité de Servicios Militares del Senado en el que aseguró que “Venezuela atraviesa un período de inestabilidad significativa el año en curso debido a la escasez generalizada de medicamentos y comida, una constante incertidumbre política y el empeoramiento de la situación económica”.

“En la última década, China, Rusia e Irán han establecido una mayor presencia en la región […] Estos actores globales ven la arena económica, política y de seguridad de América Latina como una oportunidad para alcanzar sus objetivos a largo plazo y así avanzar en áreas de interés que son incompatibles con las nuestras y las de nuestros socios “, señaló Tidd, quien mostró claramente su intención de apoyar la línea que promueve una intervención militar en Venezuela.