En General Villegas, ubicada en el noroeste de la provincia, limítrofe con las provincias de Córdoba y Santa Fé, los caminos son canales de agua por los cuales sólo se puede transitar con camionetas 4×4 o con camiones Unimog. “Las inundaciones quebraron la economía del partido y el grado de desánimo es enorme”. Así describió a Contexto la dramática situación por la que atraviesa ese partido bonaerense el concejal Marcelo Tau (FpV), mientras aguardaba el lunes junto a unas trescientas personas reunidas en la plaza principal la llegada del vicegobernador de la provincia, Daniel Salvador, que en realidad estaba por la zona porque había ido a una inauguración en el pueblo de Blaquier, a cincuenta kilómetros.

General Villegas tiene una superficie de 720.000 hectáreas. “Más del 70% están bajo el agua”, precisó Tau. Y explicó que “como estamos en una cuenca cerrada, el agua no circula por las pendientes hacia el sureste”, justamente donde están Carlos Tejedor y Ameghino, partidos vecinos por los que son diputados Emilio Monzó y Sergio Buil, ambos del PRO. “Esos partidos están protegidos”, aseguró.

A poco más de cien kilómetros de Villegas, en Pehuajó, la situación es también acuciante debido al ingreso de agua desde las provincias vecinas. El intendente pehuajense Pablo Zurro (FpV) aseguró que “está ocurriendo lo que habíamos anticipado hace un año con este ingreso de agua desde Córdoba y desde La Pampa”.

A través de las redes sociales, Zurro difundió un video en el que denunció que las “circunstancias dramáticas” por las que atraviesan los pueblos del noroeste bonaerense se debe a un “acuerdo” entre Vidal y el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, gracias a un canal que le saca el exceso hídrico a Córdoba y a La Pampa.

Zurro denunció un literal “abandono” de la gobernadora Vidal del “interior de la provincia”, tal como ocurrió meses atrás con Pergamino.

“La verdad es que no nos sentimos defendidos por esta gobernadora porteña que tenemos”, afirmó Pablo Zurro, quien desde primera hora del domingo recorrió diversos pueblos del partido de Pehuajó, que está en una zona de hundimiento donde el terreno no tiene pendiente.

“La gobernadora está timbreando. No está preocupada por los problemas del interior de la provincia de Buenos Aires”, sostuvo Zurro, que trajo a la memoria de muchos bonaerenses las inundaciones de diciembre pasado en Pergamino, donde la gobernadora macrista también brilló por su ausencia pues estaba de vacaciones en la Playa del Carmen, en el Caribe mexicano.

“La gobernadora está timbreando. No está preocupada por los problemas del interior de la provincia de Buenos Aires”.

Daños para los productores

En General Villegas, los pueblos de Piedritas, Santa Eleodora, Santa Regina y Villa Saboya quedaron aislados. “Sólo se puede salir o entrar en camionetas 4×4 o en Unimog”, precisó Tau, para quien la peor consecuencia de estas inundaciones “no son tanto los evacuados –que ascienden a una docena de familias–, sino el quiebre de la economía”, lo que implica pérdida de ganado y de cultivos.

“Hace dos años que estamos sufriendo esto”, sostuvo Tau. Y precisó que hasta noviembre de 2016 el partido registró pérdidas económicas por inundaciones de 5.000 millones de pesos.

Y para graficar la catástrofe que significa para los pequeños y medianos productores, aseguró que “en la última semana se cerraron cinco tambos porque quedaron totalmente aislados por el agua y no tienen cómo sacar la producción”.

“Hace dos años que estamos sufriendo esto”, sostuvo Tau. Y precisó que hasta noviembre de 2016 el partido registró pérdidas económicas por inundaciones de 5.000 millones de pesos.

“El grado de desánimo es enorme”, sostuvo el edil, que junto con la mayoría de los concejales de Villegas elaboraron un informe que tenían previsto entregar al vicegobernador.

“Le vamos a entregar un informe que hicimos con un escribano público desde un avión con fotografías y cartografía, para que quede claro que el agua entra por Córdoba y no sale”, sostuvo Tau. “Queremos que por favor nos oiga”, clamó el concejal.

Mientras el agua avanza, la provincia de Buenos Aires se apuró en pedir un crédito al Banco Mundial por 300 millones de dólares para “fortalecer la protección contra las inundaciones en la Cuenca del Río Salado”.

De un extremo a otro de la provincia, el cambio de estación pero también el cambio climático se están haciendo sentir con fuerza. Entre el viernes y el domingo, en Villegas cayeron más de 80 mm de lluvias. En Mar del Plata, en la otra punta de la provincia, desde el sábado a la mañana hasta el lunes a la tardecita habían caído 280 mm, según fuentes marplatenses.

En distintos barrios de la periferia marplatense, donde hubo más de un centenar de evacuados, los vecinos reclamaron ayuda a las autoridades. En algunas zonas el nivel del agua seguía creciendo este lunes y los arroyos de la ciudad presentaban no sólo un gran caudal sino también residuos.

el intendente de Mar del Plata, el macrista y ultraderechista Carlos Arroyo, pidió que “Dios se apiade de nosotros, corte la lluvia y los vientos no sean fuertes así los árboles no se caen”.

En la misma línea místico-religiosa que el ministro de Medio Ambiente de la Nación, Sergio Bergman, que en enero pasado calificó las inundaciones y los incendios como una “profecía apocalíptica”, el intendente de Mar del Plata, el macrista y ultraderechista Carlos Arroyo, pidió que “Dios se apiade de nosotros, corte la lluvia y los vientos no sean fuertes así los árboles no se caen”.

De paso, Arroyo afirmó que hay “una campaña en contra” de Mar del Plata y apuntó hacia el canal de televisión C5N.

Los gobernadores de varias provincias que vienen siendo golpeadas por las inclemencias del tiempo, como Chubut, Tucumán, Santiago del Estado, Chaco y Salta, tampoco están quejándose demasiado a la Casa Rosada.

hay una mala planificación y falta un sistema de alerta temprana para disminuir los daños”, sostuvo el meteorólogo Mauricio Saldívar.

Será por eso que la ayuda no fue tan visible desde el Ministerio de Salud de la Nación y desde la provincia de Buenos Aires. Según datos difundidos por Presidencia de la Nación, la Dirección Nacional de Emergencias Sanitarias (DINESA) envió medicamentos y otros insumos necesarios a provincias afectadas por las inundaciones como Catamarca, Tucumán y Chubut, entre estos, 66.000 pastillas potabilizadoras e insumos médicos como gasas, soluciones parenterales, tiras reactivas de glucosa, equipos bioprotectores para los médicos y medicamentos esenciales como ibuprofeno, paracetamol, amoxicilina y reliverán.

A Villegas, el ministro de Salud provincial envió cuatro camionetas 4×4. Allí también recibieron ayuda para reforzar las defensas, pero lleva su tiempo instalarlas.

“El problema es que hay una mala planificación y falta un sistema de alerta temprana para disminuir los daños”, sostuvo el meteorólogo Mauricio Saldívar, lejos de su pensamiento los dioses y profecías.