Hace semanas que los feriantes de Plaza Alsina (1 y 38) no pueden trabajar con normalidad. El pasado fin de semana se encontraron con un desmedido operativo de Control Urbano, la Secretaría de Espacios Públicos, la subsecretaría de Desarrollo Económico de la Municipalidad de La Plata y personal policial que les impidieron armar sus puestos.

En esta zona, por el paso del tren se van a estar desarrollando obras, por lo que los trabajadores, alertando esta situación, se reunieron con autoridades municipales para que les brinden otra alternativa y se los reubique. Sin embargo, sin previo aviso fueron desalojados.

Este fin de semana estuvieron en la plaza el secretario de Espacios Públicos Marcelo “Chuby” Leguizamón y el subsecretario de Desarrollo Económico, Pablo Álvarez, quienes explicaron que por orden municipal no podían instalar los puestos.

“Esto no invita al diálogo, no hay una propuesta de nada, no hay nada concreto; es un callejón sin salida que realmente obedece a una falta de respeto para con nosotros que creemos que el sistema funciona”, sostuvo Gustavo, presidente de la Asociación 4 de Septiembre, que nuclea a los feriantes de esta plaza.

“Esto no invita al diálogo, no hay una propuesta de nada, no hay nada concreto; es un callejón sin salida que realmente obedece a una falta de respeto.”

Ante la situación de vulnerabilidad, los trabajadores constituyeron esta Asociación generando así una estructura jurídica y haciéndose monotributistas. La mayoría de los feriantes de esta entidad son de origen peruano y denuncian que a un sector de la plaza les plantearon un traslado y les dieron las credenciales de artesanos, pero a ellos no.

“De un lado de la feria el señor Pablo Álvarez arregla con diez personas; con punteros políticos, con otro grupo más y a nosotros nada”, denunció el presidente de la 4 de Septiembre.

“Hay una especie de discriminación. Todos los que componen la Asociación son de la colectividad peruana. A ellos los están sacando sin darle ninguna posibilidad”, explicó Juan Quesquen del Consejo de Consulta del Perú en La Plata.

“Hay una especie de discriminación. Todos los que componen la Asociación son de la colectividad peruana. A ellos los están sacando sin darle ninguna posibilidad.”

En Plaza Alsina los feriantes por lo general son adultos mayores, madres solteras, jubilados y familias que viven de esto. Unos son artesanos, otros vendedores de productos ya elaborados; desde ropa usada hasta juguetes. A estos trabajadores, desde el Municipio les propusieron participar en cursos de formación que duran alrededor de cuatro meses para que puedan aprender un oficio. El problema radica, explican los feriantes, en que poder insertarse en la cadena productiva resulta bastante difícil, y, mientras dure el curso, no tienen otra alternativa laboral porque no les permiten instalarse en la plaza.

Un día antes de este desalojo, el intendente Julio Garro comenzó con la estigmatización: se refirió en una entrevista a las ferias platenses, señalando que “hay mafias” detrás del trabajo de los puestos.

“Nosotros creemos que hay una mirada discriminatoria que va de la mano de la política nacional que empieza a ver al migrante como un posible actor de cometer delitos. Vemos que se está de alguna forma implementando también en la ciudad”, sostuvo Quesquen.

“Respecto a la feria de 1 y 38, sin desvalorizar lo que hacen los artesanos, afea uno de los ingresos a nuestra ciudad y la idea es conseguirles un predio para que se instalen”, agregó el intendente platense en este reportaje, quien también habló de una “competencia desleal” respecto los comerciantes de la zona. Sin embargo, los trabajadores de la feria señalan que no hay comercios alrededor de la plaza.

“Si hay gente que trabaja ahí es porque hay necesidad, porque no hay un trabajo digno para seguir trabajando”, comentó el presidente de la Asociación, y agregó que no buscan problemas ni “no somos mafiosos; la única mafia que podemos tener es darle de comer a nuestros hijos con respeto, con educación y con la ley por delante”.