“Cualquier roce entre Estados Unidos y Rusia en Siria puede ser la chispa que haga estallar todo Oriente Medio”

El analista de política internacional, experto en Medio Oriente, Rafael Araya Masry, habló con Contexto sobre el reciente ataque norteamericano a Siria. El especialista se refirió a las negociaciones entre Trump y el establishment del Congreso estadounidense, el papel de Rusia, Irán, Turquía e Israel en un territorio en el que los grupos terroristas como ISIS juegan un rol clave.

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Por Héctor Bernardo

El pasado jueves, Estados Unidos bombardeó una base militar siria luego de que se acusara al Gobierno de Bashar Al Assad de realizar un ataque con armas químicas. El Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas había decidido realizar una investigación. El analista de política internacional, experto en Medio Oriente, Rafael Araya Masry, habló con Contexto sobre el reciente ataque. Se refirió a las negociaciones entre Trump y el establishment del Congreso estadounidense, el papel de Rusia, Irán, Turquía e Israel en un territorio en el que los grupos terroristas como ISIS juegan un rol clave para determinar si realmente había sido el Gobierno sirio el que había usado armas químicas o si se trataba de armas que tenían los grupos que los norteamericanos denominan rebeldes y que el Gobierno de Siria y el de Rusia llaman terroristas.

Rafael Araya Masry, analista de política internacional, experto en Medio Oriente, explicó la complejidad de los hechos que se desarrollan en Siria, y los múltiples intereses que allí se ponen en juego.

– ¿Qué lectura hace de este ataque norteamericano a Siria?

– Esta agresión flagrante a la soberanía del Estado Sirio por parte de Estados Unidos obedece a dos razones. Primero, la necesidad del Gobierno norteamericano de ser incluido en cualquier proceso de negociación futura y garantizarse un papel en cualquier salida política que se le quiera dar a la crisis siria. De ese modo intenta asegurar sus propios intereses en la región.

En segundo lugar, este ataque también obedece a una condicionante en la política interna norteamericana. Hace sólo un par de días, Trump destituyó a la persona que, dentro de su equipo, era quien más se oponía a los ataques a Siria. Cedió ante las presiones de los halcones republicanos en el Congreso, que hace años piden a gritos una intervención militar directa en Siria. En ese sentido, se trató de una negociación entre Trump y el establishment, por la necesidad que tiene el presidente norteamericano de que le aprueben determinadas leyes.

– Al principio de su gobierno, Trump había dicho que no atacaría Siria.

– Hubo un cambio tan rotundo en el discurso del Gobierno norteamericano. Hace una semana decía que no iban a intervenir y que iban a dejar que sea el propio pueblo sirio el que decida su destino. Ahora prácticamente exigen la salida de Bashar Al Assad del Gobierno.

Por eso, para el análisis es necesario tener en cuenta el aspecto de la política interna y los intereses geopolíticos en esa región, porque de otra manera no se entiende un ataque tan aberrante, que lo único que hace es darle impulso al terrorismo.

Este ataque norteamericano es un tremendo espaldarazo a los grupos terroristas que están operando en ese país y que los norteamericanos llaman “oposición democrática”, y al Estado Islámico.

– En la reunión del Consejo de Seguridad de la ONU se vieron claramente las divisiones.

– Por supuesto que salió el coro pronorteamericano encabezado por Israel, Australia, Gran Bretaña, Francia, Alemania, etcétera, a respaldar esta acción.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, salió a felicitar con aplausos al Gobierno norteamericano. No nos olvidemos que el Estado de Israel ha apoyado de manera incondicional a los grupos terroristas, que operan básicamente en los Altos del Golán. Israel ha hecho innumerables incursiones en territorio sirio, siempre atacando a las fuerzas sirias o apoyando con logística a los grupos terroristas.

En la misma línea, Turquía no sólo apoyó la acción de Estados Unidos, sino que el presidente Erdogán ha hecho un llamado a generar una zona de exclusión aérea.

– ¿Cuál será el papel de Rusia y de Irán?

– Rusia ha tomado la decisión, y lo ha dicho públicamente, de reforzar todos los sistemas de defensa antiaéreos de Siria, y la República Islámica de Irán ha condenado en los términos más absolutos esta agresión norteamericana.

El rol de Israel, Turquía, las potencias europeas y Estados Unidos chocan de frente con la postura de Rusia, Irán y, por supuesto, del Gobierno de Siria. A estos hay que sumarle los grupos terrorista que actúan en la región. ¿En qué puede derivar ello?

Todo esto tensiona tremendamente el ambiente. En Siria se está entrando en una escalada del conflicto cuyo final es difícil de prever y puede tener consecuencias absolutamente explosivas para toda la región de Oriente Medio, que es un polvorín. Hay realmente un peligro de choque directo entre las fuerzas rusas y las norteamericanas. Cualquier roce entre Estados Unidos y Rusia en Siria puede ser la chispa que haga estallar todo Oriente Medio.