Despedidos de la línea Este: “Julio Garro nos mintió en la cara”

Los choferes decidieron retomar las movilizaciones en reclamo de la reincorporación de todos los cesanteados. No tienen respuestas del Ministerio de Trabajo provincial ni del intendente de La Plata, quien les había prometido una solución y hasta ahora sólo ordenó reprimirlos. Policías y “patotas” de la UTA resguardan la cabecera de la empresa.

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A pesar del cerco represivo de los Gobiernos de María Eugenia Vidal y Julio Garro, junto a la empresa monopólica Unión Platense SRL-Expreso La Plata, de Osmar Corbelli, y la seccional local de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) que conduce Oscar Pedroza, los colectiveros de la línea Este continúan exigiendo la reincorporación de sus compañeros despedidos y mejores condiciones laborales.

Corbelli había dejado en la calle a treinta choferes violando un fallo judicial de noviembre último en favor de los trabajadores. La lucha permitió que quince de ellos volvieran a sus puestos, aunque aún quedan cesantes otros quince que viven en un estado de completa incertidumbre.

“Estamos muy mal por nuestras familias y nadie nos da una solución. Hemos mandado muchas cartas documento para que nos den el servicio, pero la empresa no contestó ni una sola”, dijo a Contexto Sebastián Mac Dugall, uno de los choferes afectados con dos hijos que cursan la escuela primaria.

Desde el año pasado, los trabajadores buscaron sin éxito reunirse con el intendente Garro. Sus pedidos de audiencia eran sistemáticamente rechazados, derivándolos con funcionarios menores que no brindaban ningún tipo de respuesta. Hasta que lo vieron semanas atrás en la plaza Islas Malvinas.

“Lo cruzamos y le planteamos el problema. Dijo que nos quedáramos ‘tranquilos’ porque iba a hablar con Corbelli para encontrar una solución. Eso fue el viernes 10 de marzo. El jueves siguiente ordenó desalojarnos de la cabecera de la línea con la Policía. Julio Garro nos mintió en la cara”, expresó Sebastián con gran indignación.

Desde entonces, la Provincia y el Municipio mantienen en Ruta 11 y 610 una fuerte presencia de efectivos de la Bonaerense y la Policía Local, con apoyo del gremio de Pedroza, para desalentar cualquier tipo de protesta.

“Hay medio centenar de policías todos los días en la cabecera y unos treinta matones de la UTA”, precisó a este medio Gabriel Chiafitelli, integrante de la agrupación El Bondi, y lamentó que el sindicato “siempre defienda a la patronal, incluso saliéndole de testigo a Corbelli cuando lo denunciamos por sus irregularidades”.

“La UTA mete mucha presión a los compañeros que están trabajando. Les comen el oído, los tratan mal y los patotean. ‘No vengan a hacer política acá’, les dicen. Si alguno quiere solidarizarse con nosotros, se arma problema”, agregó Mac Dugall.

Los choferes de la línea Este ya llevan cinco meses de conflicto. Hicieron paros, tomas, movilizaciones y sufrieron una brutal represión a fines de octubre que les dejó varios heridos. Al igual que Garro, el ministro de Trabajo de la provincia de Buenos Aires, Marcelo Villegas, sólo hizo promesas que nunca se concretaron, mientras por lo bajo se inclinaba del lado de la empresa.

“Estamos entre la espada y la pared, pero vamos a continuar la lucha hasta que nos den soluciones concretas”, subrayó Chiafitelli antes de movilizarse en La Plata.

A través de un comunicado, los trabajadores convocaron a concentrarse este miércoles a las 9 de la mañana en la sede de la cartera laboral bonaerense. Además de reclamar la reincorporación de los quince despedidos, plantearán las irregularidades del Municipio, que no asegura el cumplimiento del contrato de concesión de Unión Platense SRL-Expreso La Plata ni el pliego automotor que establece que las unidades deben tener el piso bajo, el motor atrás y rampa para discapacitados motrices.