Mientras los principales gremios de salud denuncian un vaciamiento en el área y exigen que se abran las paritarias, el presidente Mauricio Macri visita hoy la ciudad de La Plata para inaugurar, junto a la gobernadora María Eugenia Vidal, en el Estadio Único, el Sistema de Atención Médica de Emergencias (SAME), que además de implementarse en la capital provincial lo hará en otras once localidades bonaerenses.

El SAME aportará a La Plata quince ambulancias –un gran faltante en esta localidad– cien médicos, ochenta choferes y veinticinco operadores telefónicos. Sin embargo, el personal resulta escaso y no aporta los enfermeros del Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias (SIES), el actual plan de urgencias, por lo que son los propios hospitales los que tienen que aportar este personal.

“Aparecen ambulancias nuevas que funcionan a pleno, pero el SAME debería traer personal propio; empleó sólo médico y chofer”, explicó Laura Constanzo, delegada de la Asociación Sindical de Profesionales de la Salud (CICOP) del Hospital Alejandro Korn de Melchor Romero.

En ese sentido, desde este hospital indicaron que este anuncio generó mucha incertidumbre por el poco personal con el que cuentan. “Está situación está cayendo tan mal en el hospital porque no viene a resolver problemas, sino a que viene a generar otros”, analizan desde ese nosocomio.

En esa unidad sanitaria también escasean los insumos. En el Alejandro Korn hay faltantes de psicofármacos, medicación intravenosa, implantes traumatológicos, camas, clavijas, camillas y equipos necesarios para diferentes intervenciones.

Desde CICOP señalan que este gran operativo “parece que fuera en otra provincia”, teniendo en cuenta esta situación. “El SAME nos va a traer las personas para operar y tal vez no las podamos atender porque seguimos sin los insumos”, advirtió Constanzo.

En ese sentido, esta semana, el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) y la Fundación Soberanía Sanitaria presentaron un informe en el que detallan la subejecución del presupuesto en salud tanto a nivel nacional por parte de la cartera conducida por Jorge Lemus como en la provincia de Buenos Aires, encabezada por Zulma Ortiz.

El último dato oficial que hay disponible respecto del Ministerio de Salud bonaerense data de septiembre y detalla que el presupuesto tiene una ejecución global del 67,36% y en algunos programas, como por ejemplo el de Prevención y Atención de Violencia Familiar y de Género, no llegó a ejecutar siquiera un 10% de lo destinado.

Este informe fue más allá y se contactó con diferentes centros de salud para corroborar el impacto real detrás de esta subejecución: encontraron entonces faltante de leche, medicamentos, insumos, preservativos y botiquines. Si bien los recibieron, en ningún caso alcanzó para la cantidad de pacientes.

“Dicen ‘Nosotros somos más eficientes, logramos hacer lo mismo que ustedes gastando un 25% menos’. Cuando fuimos a los centros de salud nos dijeron que el 92% de la demanda quedó insatisfecha con los medicamentos de Remediar, por ejemplo”, explicó a Contexto Nicolás Kreplak, presidente de la Fundación Soberanía Sanitaria y ex viceministro de Salud.

“Hablamos de ambulancias, pero estamos dejando todos los centros de salud sin insumos. Hacen una cuestión de emergencia, que no está mal, pero aislada del sistema de contención”, sostuvo Kreplak respecto de la ampliación del SAME. “Se propone un sistema de urgencias, pero descuida el sistema de atención primaria”, agregó.

Otra gran incertidumbre es cómo hará el Municipio para hacerse cargo de este sistema. Cabe destacar que la provincia financiará durante dos años el SAME en los diferentes distritos, pero después son los propios municipios quienes deberán aportar los recursos. Esto hace que, por un lado, las comunas se tengan que hacer cargo con sus propios fondos del sistema y que, por el otro, se siga profundizando la descentralización de la gestión y que provincia abandone la responsabilidad.

“Lo malo es que se transfiere sin responsabilidad y sin recursos, como hicieron en los noventa”, recuerdó Kreplak.

En esa línea, cuando se anunció la implementación del SAME en la ciudad de La Plata, Guillermo Pacagnini, secretario general de CICOP, había advertido que este sistema “viene a complicar”, ya que “hoy tenemos un sistema completamente fragmentado, entonces la aplicación de estos dispositivos va a aumentar la fragmentación y la anarquía en el sistema de salud”.

“Están planteando un ajuste muy importante en materia de salud y el ajuste va en esa línea en producir más inequidad y más fragmentación en el sistema de salud”, concluyó el presidente de la Fundación Soberanía Sanitaria.