Los choferes de la línea Este de La Plata, que reclaman desde octubre del año pasado contra los despidos y por mejores condiciones laborales a la empresa Unión Platense de Osmar Corbelli, informaron que la firma redobló la persecución: confirmó los despidos de treinta más y lo notificará en los próximos días.

“Nos enteramos por un compañero que la empresa redactó treinta telegramas de despido”, dijo a Contexto Ezequiel Carone, chofer de la Este y referente de la agrupación El Bondi, que busca representar a los trabajadores por fuera de la Unión Tranviarios Automotor.

Los treinta despidos se suman a los nueve del año pasado que no fueron reincorporados a pesar de que la Justicia falló en noviembre a favor de los choferes, luego de semanas de medidas de fuerza.

La medida judicial también apuntó a que cesen las acciones de persecución y se respeten las horas de descanso y pongan baños en las cabeceras. Unión Platense firmó pero no cumplió. Esto provocó que los choferes reinicien la huelga este año.

La empresa hizo caso omiso al fallo, contando con el apoyo de los Gobiernos municipal y provincial, que de la única manera por la que se hicieron presentes en el conflicto fue con el envío de policías para reprimir.

Ezequiel Carone afirmó que en las puertas de la empresa de donde salen los micros en la Ruta 11 continúa la presencia de la Policía bonaerense desde hace seis días.

La semana pasada, de los ochenta y cinco trabajadores que mantenían los reclamos, cuarenta y cinco fueron reincorporados a sus tareas mientras que los restantes treinta permanecen afuera y la empresa se niega a que entren a trabajar luego de sus protestas.

Los motivos que generaron la protesta de los choferes fueron los despidos, el exceso de horas de trabajo extra pagadas en negro y las pésimas condiciones laborales, sobre todo por el deterioro de las cabeceras de la línea y de la calidad de los coches. Sostienen que estas situaciones ponen en peligro a los 70 mil platenses que toman diariamente esos colectivos.

A estos reclamos, que fueron ignorados e incluso combatidos por la empresa, el gremio UTA y los Gobiernos de Julio Garro y María Eugenia Vidal, se le suman los nuevos treinta despidos.

“Estamos al borde de que nos echen a nosotros; estamos entre la espada y la pared”, dijo Carone. “Y los chicos que nos están cubriendo a los que estamos afuera son pibes que están haciendo dieciséis horas a diario. Son pibes que no están en condiciones, descansan muy poco y la mayoría de ellos tienen sólo seis o siete meses de antigüedad”.

Desde que se desató el conflicto en octubre del año pasado, los Gobiernos de María Eugenia Vidal y de Julio Garro se han posicionado del lado de la empresa monopólica de Corbelli, Unión Platense, que concentra el 80% del transporte público de la capital bonaerense y alrededores. Entre ellas la Este, posible por decisión de Julio Garro en connivencia con el empresario.

En los primeros días de marzo la Justicia hizo lugar a un pedido del intendente para desalojar por la fuerza a los trabajadores, que habían tomado la cabecera de Ruta 11 de la línea como protesta por nuevos despidos y el incumplimiento del acta labrada a fines del año pasado. Rápidamente la Policía bonaerense, apoyada por la Policía Local, desplegó sus efectivos para desarmar el reclamo.