Crece el repudio a Almagro por su agresión a Venezuela

Referentes políticos y organizaciones sociales rechazaron la actitud del secretario general de la OEA, quien insiste en sancionar al Gobierno de Maduro. El ex canciller uruguayo, que desconoce los miles de crímenes en México, los asesinatos de periodistas y líderes sociales en Honduras y Colombia, dice preocuparse por la institucionalidad en Venezuela, excusa con la que pretende preparar el terreno para una intervención extranjera.

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Por Héctor Bernardo

El pasado martes 14 de marzo, el secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), Luis Almagro, entregó un informe ante al Consejo Permanente de ese organismo en el que pide, una vez más, sancionar a Venezuela.

En el documento, Almagro asegura que, “si no se realizan elecciones generales bajo las condiciones estipuladas, pasaría a ser el momento necesario para aplicar la suspensión a Venezuela de las actividades de la Organización”, exigiendo elecciones anticipadas, en un flagrante atropello a las instituciones venezolanas.

Como era lógico, la actitud de Almagro generó el rechazo del Gobierno bolivariano, que mediante un comunicado expresó “el más profundo repudio al ilegítimo e ilícito pretendido informe sobre Venezuela presentado por el Sr. Luis Almagro, quien hace de Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), desconociendo los procesos institucionales y principios de esta organización”.

“Luis Almagro, conocido enemigo del pueblo de Venezuela, ha forjado falsos supuestos contra la República con el solo objetivo de promover la intervención internacional de nuestro país y acentuar la guerra económica contra la sociedad venezolana”, agrega.

El comunicado también remarca que “Almagro encabeza el concierto hemisférico de la derecha fascista que hostiga, agrede y ataca con saña a Venezuela, sin escrúpulo ni ética alguna, caracterizada por el forjamiento antijurídico y fraudulento de falsos positivos contra nuestra Patria sagrada”.

La actitud de Almagro también provocó el rechazo de referentes políticos y movimientos sociales, que repudiaron esta nueva agresión del secretario general de la OEA.

La Conferencia Permanente de Partidos Políticos de América Latina y el Caribe (Copppal) condenó la actitud del ex canciller uruguayo y expresó a través de un comunicado que “los pronunciamientos y silencios de Almagro evidencian que su agenda responde a los intereses de los que siempre han tenido a su servicio a la OEA como un instrumento para justificar y legitimar durante años sus políticas intervencionistas en América Latina y el Caribe”.

El Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) de El Salvador señaló en un comunicado que la actitud del ex canciller uruguayo “constituye un ataque a la soberanía nacional de Venezuela, una violación al orden legal y constitucional y una flagrante violación a los tratados internacionales que establecen el respeto y la cooperación entre los pueblos”.

El documento también asegura que “la actitud agresiva del secretario general de la OEA contra Venezuela refleja su complicidad y apoyo a una intervención internacional promovida por la extrema derecha venezolana”.

El Gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia también condenó el intento de agresión a Venezuela y emitió un documento en el que afirma que “Almagro, al margen de toda normativa de la OEA, sin ningún mandato de los Estados Miembros y fuera de toda cordura y práctica diplomática, con absoluta alevosía y soberbia pretende enfrentar a la organización con un país miembro”.

El comunicado también señala que el secretario de la OEA tiene “actitudes intervencionistas y serviles a los intereses hegemónicos”.

Almagro dice preocuparse por la institucionalidad en Venezuela, pero no condenó el golpe de Estado en Brasil contra Dilma Rousseff, que puso en el poder al derechista Michel Temer, guarda silencio ante los miles de muertes y desapariciones en el México de Peña Nieto, mira para otro lado ante los constantes asesinatos de líderes sociales en la Colombia de Juan Manuel Santos, y también ignora todos los asesinatos de periodistas y referentes sociales que se suceden sin cesar en Honduras desde el golpe de Estado contra Manuel Zelaya. Tampoco amenaza con aplicarle ninguna sanción al Gobierno argentino de Mauricio Macri que mantiene detenida arbitrariamente a la líder social Milagro Sala, a pesar de que varios organismos internacionales, entre ellos la propia OEA, le reclamaron al mandatario argentino la inmediata liberación de la líder de la Tupac Amaru.

Almagro ha demostrado que la democracia y la institucionalidad poco le importan, lo único que le interesa es cumplir con el mandato de Washington, insistir con su agresión constante y preparar el terreno para propiciar una intervención extranjera en Venezuela. Triste papel le ha reservado la historia a este oscuro y nefasto personaje.