Cientos de miles de trabajadores colmaron las calles de Brasil en protesta contra el intento del presidente golpista, Michel Temer, de reformar el sistema de jubilaciones y de la ley laboral. Las protestas se dieron en más de veinte ciudades y se calcula que participaron más de 800 mil personas.

Al igual que en Argentina, donde el Gobierno de Mauricio Macri enfrenta una gran protesta docente y las centrales sindicales han convocado a paro general para los próximos días, en Brasil las medidas neoliberales de Temer reciben cada día más rechazo.

Carlos Aznárez, analista de política internacional, en diálogo con Contexto destacó que “las protestas de los maestros son muy fuertes tanto en Brasil como en Argentina. El miércoles, además, en Brasil hubo una enorme protesta de cientos de miles de trabajadores. Esto tiene que ver con los planes neoliberales que están desarrollando los Gobiernos de Temer y Macri”.

“En el caso de Brasil, Temer intenta reformar la ley de jubilaciones y pensiones. Esta medida, por supuesto, va contra los intereses de los trabajadores”, señaló.

Aznárez remarcó que “la reacción popular indica que la gente está harta. Si bien esa reacción es por aspectos puntuales como la reivindicación de los trabajadores, de los jubilados o de los maestros, todo ello arma un movimiento muy grande de protesta. Lo que por ahora falta es el canal de organización política para enfrentar a ambos Gobiernos. En Brasil se está empezado a generar ese canal, a través de los movimientos Brasil Popular y Pueblo sin miedo”.

Por último, Aznárez aseguró que “es muy saludable que la gente esté reaccionando a tan poco tiempo de Gobiernos en ambos países. Esto se da porque hay memoria de lo que fue Collor de Mello en Brasil y Menem en Argentina, dos experiencias atadas al presente de Temer y Macri en estos dos países. Además, el movimiento popular está mucho más organizado”.