Por Gabriela Calotti

“Los docentes no tenemos miedo y no tenemos precio”, sostuvo el jueves ante una Plaza San Martín colmada por decenas de miles de docentes y trabajadores estatales bonaerenses el secretario general de SUTEBA, Roberto Baradel, quien junto a otros referentes del Frente Gremial y de gremios como ATE, personal de salud, municipales y judiciales, llamó a un paro general. “Vidal no conoce la dignidad de los docentes. No tenía que humillarnos con plata en el bolsillo”, afirmó de despaldas a la Gobernación.

Un día después de que la gobernadora macrista María Eugenia Vidal anunciara un “plus extraordinario” para los docentes que no adhieran a las medidas de fuerza, en una clara intención de romper la lucha docente, la respuesta se hizo sentir en las calles de la capital bonaerense.

“La respuesta al quiebre operado por el Gobierno se la damos hoy en la calle”, afirmaba Baradel poco antes de iniciar la marcha en diálogo con Contexto y con el canal de televisión de la UNLP, luego de que se le acercaran numerosos docentes a saludarlo para mostrarle su solidaridad por las amenazas que recibió en las últimas semanas.

“Ellos se creen que todo lo pueden comprar, pero no conocen la dignidad de los maestros”, sostuvo tras lamentar que “la gobernadora se haya parado como candidata de un partido político” y “haya tomado a los docentes como enemigos”.

Unos 70.000 docentes y estatales, según los organizadores, salieron a las calles de la capital provincial para defender la escuela pública, exigir paritarias nacionales y rechazar la propuesta de Vidal de otorgarles un aumento del 18% en tres cuotas, que terminarán de hacerse efectivas recién en enero de 2018, muy por debajo de la pérdida salarial acumulada entre el año pasado y lo que va de 2017.

“A ver, Eugenia, mirá qué diferentes somos […] Si querés un cambio, tu sueldo me das y te doy mi salario a ver si llegás”, cantaban las maestras vestidas con guardapolvo, muchas con sus hijos de la mano, en el marco de este segundo día de paro nacional docente convocado por la Ctera, mientras a la cabeza de la columna sonaban decenas de redoblantes seguidos por enormes banderas del Frente Gremial Docente, de la FEB (Federación de Educadores Bonaerenses) y de SUTEBA (Sindicato Unificado de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires), seguidos por SADOP, AMET y UDA. Más atrás los acompañaban banderas de los docentes universitarios nucleados en la CONADU, CONADU Histórica, de la Asociación de Docentes de la Universidad de La Plata (ADULP) encabezados por su secretario general, Octavio Miloni, y de la Federación Universitaria de La Plata (FULP).

Mientras los estatales se concentraban desde las 9 de la mañana en Plaza Moreno, los docentes hacían lo propio en Plaza Italia, a donde sin cesar llegaban micros del Conurbano y el interior provincial.

En su inmensa mayoría mujeres, maestras y profesoras de La Plata, Bahía Blanca, Ituzaingó, La Matanza, Cañuelas, Lanús, Pergamino, Luján, Suipacha, San Pedro, Pinamar, Tandil, Berisso, Ensenada, Lobos, Florencio Varela, General Las Heras, Punta Indio, San Vicente y Tres Arroyos, fueron colmando la plaza y calle 7.

Primero en Plaza Italia y luego en el escenario, hubo espacio para los trabajadores de la agrupación El Bondi, que rechaza los despidos y las malas condiciones laborales de los choferes de la Línea Este y 520 del empresario Osmar Corbelli, favorecido por el intendente macrista Julio Garro, que ayer debieron desalojar la terminal de la línea en la ruta 11 en medio de un fuerte despliegue policial. También estuvieron algunos de los trabajadores despedidos de la gráfica AGR del Grupo Clarín.

Para expresar su solidaridad a los docentes, antes de que la marcha arrancara se acercó el intendente de Ensenada, Mario Secco, a saludar. “Los docentes son mis compañeros”, afirmó a este medio.

Unidad y lucha

“Quisieron desalentar, desacreditar y humillar a los docentes, pero esta lucha continúa con esta unidad consolidada desde las bases”, enfatizó Mirta Petroccini, titular de la FEB desde el escenario, antes de rechazar las “proposiciones unilaterales y mezquinas”.

“Se ve que la señora gobernadora no nos conoce. ¿Sabe dónde vamos a estar parados? En la defensa de nuestros derechos y de nuestros salarios. Es el único lugar en el que nos coloca la dignidad docente”, sostuvo Petroccini, que se hizo eco de la carta de una docente a Vidal.

Poco antes, Petroccini afirmaba a la prensa que “el diálogo no existe” con el Gobierno provincial, y recordó que los maestros vienen pidiendo reuniones técnicas desde mayo de 2016.

Desde el escenario la dirigente criticó una conciliación obligatoria “recurrida” que “desconoce claramente la Constitución Nacional”. Con sus declaraciones, Vidal “crispó aún más la situación. Si ayer había un micro en cada distrito, hoy llenamos cinco. No se puede desconocer la voz de los docentes que reclaman un salario digno”, agregó.

“Y cuando hablan de los chicos, queremos decirles que son nuestros chicos. Que prueben con llevar a sus hijos a la escuela pública. Nosotros sabemos cómo están apenas entramos al aula”, aseguró.

En nombre de los estatales bonaerenses, Oscar de Isasi rechazó la estrategia de la alianza Cambiemos y de Vidal en la provincia de “fragmentar” a los trabajadores. “Pero esta unidad que hemos construido en el día de hoy nos pone en el centro de este movimiento histórico”, afirmó, antes de hacer un llamamiento para “bancarse el debate de los que luchan para derrotar con unidad y masividad”.

En medio de aplausos y vítores, el dirigente estatal fue enfático al asegurar: “A mí en la escuela me enseñaron que la provincia de Buenos Aires es la más rica del país, por eso desde este distrito queremos bregar por la construcción de un paro nacional que detenga el ajuste de Macri y Vidal”, lanzó De Isasi casi al cierre del acto, antes de fundirse en un abrazo con Baradel.