Línea Este volvió al paro: “Sin dudas hay connivencia entre Garro y la empresa”

Tras las advertencias lanzadas la semana pasada por la agrupación de choferes El Bondi, la línea paralizó ayer por completo el servicio. Denuncian despidos, descuentos de salarios y ausencia del Estado.

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Luego de advertir en conferencia de prensa, la semana pasada, el retorno del conflicto por nuevos despidos y el incumplimiento del acta labrada a fines del año pasado, los choferes de la línea Este volvieron ayer a un cese total de actividades. Los trabajadores nucleados en la agrupación El Bondi comenzaron la medida de fuerza por tiempo indeterminado ayer en la entrada de Ruta 11, motivados por los cinco nuevos despidos notificados en la última semana, suspensiones arbitrarias de trabajadores, descuentos en los salarios y el incumplimiento de casi la totalidad de pautas establecidas al culminar la primera huelga iniciada en octubre de 2016

“Tenemos siete despedidos en total desde que finalizó el conflicto en noviembre del años pasado hasta ahora. Tres de planta permanente, cuatro que vienen siendo contratados. Después hay ocho suspendidos de manera arbitraria”, dijo a Contexto Daniel Figueredo, chofer y referente de El Bondi.

“El Estado municipal debería intervenir de manera directa, ya que es una línea municipal y fue el que avaló el traspaso de la línea Este a la empresa de Osmar Corvelli”, dijo Figueredo, quien sostuvo respecto de Garro y la empresa de transporte: “No me queda duda de que hay algún tipo de connivencia entre ambos. Le enviamos comunicados tanto a la Municipalidad como a la UTA y no tuvimos respuesta alguna. Un compañero dio con Garro y le comunicó la problemática una vez más de manera personal, pero hasta ahora…”.

En esta línea, Figueredo expresó: “Sufrimos persecución entre los trabajadores. Agotamos todas las instancias de diálogo y ahora volvimos a esta medida de fuerza”.

En noviembre de 2016 –luego de que los choferes encabezaran un paro de veintidós días– se dictó una medida cautelar que obligaba a la empresa a retrotraer los despidos y las suspensiones, el cese de la persecución laboral y el mejoramiento de las condiciones de trabajo. Sin embargo, la empresa no cumplió con lo pactado y, por esta razón, los trabajadores se encuentran difundiendo su problemática.

Desde las últimas semanas, los choferes plantean que los colectivos no están en las condiciones establecidas por ley, “lo que perjudica no sólo a los trabajadores, sino a los usuarios, a lo que se suma la falta de frecuencias y el exceso de pasajeros”. Y tampoco se cumplió con el acondicionamiento de los paradores donde los choferes descansan cuando terminan un recorrido. Según detallaron, las únicas cabeceras que tuvieron algún acondicionamiento fueron las de los ramales 45 y 46, que ahora paran en la empresa 273, y el ramal 14, al cual le acondicionaron un contenedor en 23 y 659.

Los choferes de los ramales 80 y 61 siguen sin un lugar apropiado, y los momentos de descanso los tienen que pasar arriba de los micros. Los únicos ramales que trabajan en las condiciones adecuadas son el 11, 15 y 16.

Cabe recordar que el empresario Osmar Corvelli, en la actualidad, posee el 80% del transporte público de la ciudad de La Plata, con la línea Este incluida. Los choferes aseguraron estar cautivos entre el monopolio empresarial de Corvelli y la ausencia del sindicato de la UTA.

“Los intereses son obviamente económicos. Nos descuentan plata que nunca se sabe a dónde va, hay mucho trabajo en negro. Es algo que discutimos desde el año pasado y todavía no se resolvió”, afirmó Figueredo.