Primero fue Carlos Menen, después de ganar las elecciones en 1989, cuando dijo: “Si decía lo que iba a hacer no me votaba nadie”. Mucho más acá en el tiempo, durante la última campaña por la presidencia, fue Federico Sturzenegger –hoy titular del Banco Central– quien  blanqueó que le habían aconsejado sólo hablar de “banalidades” y no de las verdaderas propuestas de cara al electorado.

Pero este viernes tanto Clarín como La Nación se han animado a un poco más y, directamente, blanquearon que Mauricio Macri decidió frenar el ajuste y el achicamiento del Estado –lo dicen de una manera más sutil, obvio– para buscar ganar las elecciones de medio término. Quizá el diario de Héctor Magnetto lo haga más solapadamente porque su público es más masivo, pero, en definitiva, queda claro igual.

“Moderarán la suba de tarifas y el recorte del gasto hasta después de las elecciones”, fue el título principal de La Nación. Por si quedaba alguna duda, la bajada era: “Macri ordenó demorar medidas para evitar reacciones negativas con impacto en los comicios de octubre; postergarían aumentos en los servicios y el transporte”. Polémico, al menos.

La modificación de estrategia, coinciden ambas publicaciones, está motivada por los resultados pocos alentadores de las encuestas. No de las ajenas sino de las propias, las encaradas por el gurú comunicacional de Cambiemos, Jaime Durán Barba. Decía La Nación textualmente:

“En medio del conflicto con la CGT y con el peronismo, el presidente Mauricio Macri definió una prioridad para este año: la coalición oficialista Cambiemos deberá ganar las elecciones legislativas del 22 de octubre próximo. Por eso ordenó atenuar y postergar los ajustes del gasto público, el recorte de los subsidios y el aumento en las tarifas del gas, el transporte público y el agua”.

El texto de Clarín además aportaba un dato novedoso: “La gobernadora dejó en el camino varios puntos de su imagen en la última medición y, por primera vez desde que asumió, Macri reúne en la provincia de Buenos Aires más imagen negativa que positiva (52 contra 48)”.

Hasta ahora, María Eugenia Vidal era la que aparecía como ‘blindada’ a los desaciertos de la Casa Rosada, pero parece que esa primavera se terminó. Para dimensionar cómo puede haber caído esa información en el rincón amarillo, hay que recordar que la oriunda de Morón era postulada ya como la sucesora en el Sillón de Rivadavia, como el recambio para un espacio que se desgastó por demás en tan sólo quince meses.

Justamente, según La Nación, fue la propia Vidal quien tuvo “la idea de moderar el ajuste, aceptada por el Presidente”. La sucesora de Daniel Scioli habría sido la que hizo entrar en razón a su mentor. “La prioridad de la mandataria y de Cambiemos es ganar las elecciones de la provincia de Buenos Aires, en las que Macri se jugará gran parte del poder para gobernar”, decía la pieza periodística firmada por Mariano Obarrio.

En el mismo esquema se inscriben dos anuncios de la semana que pasó que causaron bastante sorpresa. El primero fue la decisión del ministro de Energía, Juan José Aranguren, de dividir en tres tramos el aumento de gas previsto en hasta un 62% que habían pedido las distribuidoras.

El segundo estuvo a cargo del ministro de Transporte, Guillermo Dietrich, quien se vio obligado a frenar la adjudicación de la licitación para nuevas rutas aéreas de cabotaje a la empresa Avianca. La firma pertenecía a Franco Macri y tanto Mauricio como Dietrich fueron imputados por esta irregularidad.

“Hemos decidido enmarcar el proceso de aprobación en la nueva normativa que está por salir brevemente, que busca prevenir eventuales conflictos de intereses”, dijo Dietrich, en alusión al escándalo que se suscitó a raíz del acuerdo, ahora frustrado, por el Correo Argentino. El volantazo fue notorio. Hasta hace unas horas, para el funcionario se trataba de sospechas sin relevancia.

En Clarín se citaba una declaración en off the record que, veraz o no, su publicación es sugestiva: “El gran dilema es si la caída de los últimos tres meses en la provincia es temporal y se remonta en el corto plazo o si está marcando una tendencia. En ese caso habrá que hacer cambios antes de las elecciones”.

Frente a esto, los escritos hacían hincapié en la actividad del Jefe Estado en la última semana: varias reuniones con su círculo íntimo de toma de decisiones. Vidal, Durán Barba, el jefe de Gabinete Marcos Peña y el jefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta fueron los nombres que más se repitieron en los encuentros.

Con ese panorama, el conflicto docente se presenta como un gran escollo. Por eso parecía que entre viernes y sábado podía llegar una solución, si la idea era despejar los nubarrones del horizonte. Quizá todavía los halcones del Gabinete no estén tan convencidos de mostrar una cara más sensible y contemplativa.

“Yo te avisé, y vos no me escuchaste”, podría ser un título perfecto para esta película que protagoniza el macrismo, parafraseando la canción de los Fabulosos Cadillacs. Es difícil saber si estos sincericidios afectan o favorecen al PRO, pero lo cierto es que, para llevar tranquilidad a un sector de la sociedad, quedan en evidencia a la vista de los otros.