En la marcha de ayer, los dirigentes de la CGT pronunciaron discursos duros contra las políticas neoliberales del macrismo que destruyen la industria, generan despidos y empobrecen los salarios, aunque no le pusieron fecha al paro, lo que generó el descontento de las bases.

En una día signado por la presencia de miles de trabajadores en las calles en repudio al modelo económico de la alianza Cambiemos, la CGT cerró la jornada con un acto en el que hablaron los tres jefes de la central obrera. Criticaron el rumbo de la política económica de Mauricio Macri y pidieron un cambio brusco. Amenazaron con un paro previsto para fines de marzo o principios de abril, aunque no precisaron el día. “Poné la fecha”, les gritaron desde los pies del palco una vez terminados los discursos. También hubo insultos.

La contundente protesta que convocó la CGT y en la que también participaron las dos CTA, organizaciones sociales, partidos políticos y ciudadanos disconformes con el Gobierno, movilizó a la gran mayoría del arco gremial del país. Confluyeron frente al edificio del Ministerio de Producción de la Nación, donde se realizó el acto.

Allí, los integrantes del triunvirato, Carlos Acuña, Juan Carlos Schmid y Héctor Daer, criticaron la apertura de importaciones, la merma del mercado interno y del consumo, los techos del 18% a las paritarias, los despidos y las suspensiones y la caída del poder adquisitivo de los sectores trabajadores. Sin embargo, le dieron una última chance al Gobierno de Macri.

Los tres discursos coincidieron en señalar los perjuicios que generó el macrismo con sus políticas neoliberales en los trabajadores, y en reiterar que, si el Gobierno no reacciona, el paro cae de maduro.

Hacia el final, la falta de confirmación del día del paro provocó silbidos y algunos incidentes. Los referentes de la CGT, abucheados por algunos grupos, tuvieron que refugiarse en la sede del gremio de empleados de comercio mientras el escenario era tomado por los manifestantes.

“No venimos aquí únicamente a hacer un diagnóstico, venimos a anunciar que va a haber medidas de fuerza en Argentina hacia finales de este mes”, dijo Juan Carlos Schmid, secretario general de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CAAT).

En la misma línea, y ante los silbidos que exigían la confirmación del día, Héctor Daer, secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Sanidad Argentina, afirmó que “la fecha ya está puesta: si este Gobierno no rectifica sus políticas, los primeros días de abril habrá paro de 24 hs, no tengan dudas porque hoy no nos tembló el pulso para movilizar acá”. Antes se le había escapado que el paro iba a realizarse “antes de fin de año”. Rápido se corrigió y dijo “antes de fin de mes”.

El primer orador, Carlos Acuña, titular del gremio de los empleados de estaciones de servicio, objetó los aumentos por debajo de la inflación. “No hay un reconocimiento para atrás de la pérdida del poder adquisitivo, con una inflación de más del 40%. Que nos den primero la oportunidad de discutir lo que perdimos”. “Basta de manoseo”, agregó.

Al momento de disparar contra el Gobierno por su “errorismo”, dijo que “si fueran médicos y nos hubieran diagnosticado una enfermedad, estaríamos todos muertos porque no aciertan una”.

“Hace meses que están hablando de la aparición de brotes verdes”, evaluó Juan Carlos Schmid, “pero hasta que esos brotes se conviertan en ramas, los problemas los sufrimos nosotros arriba de nuestros lomos con suspensiones, despidos y pérdida de salarios”.

Schmid reparó en que este Gobierno “ha sido muy veloz para resolver las demandas de los grupos económicos, por eso vamos a ir a una medida de fuerza. Hay una velocidad para los poderosos y otra para los débiles, y de esa manera se agiganta la brecha social en Argentina”.

Calificó como “mezquinos” al empresariado argentino, que no cumplió con la promesa hecha a Mauricio Macri de no despedir más trabajadores luego de que el mandatario haya vetado la ley antidespido aprobada en el Congreso.

La quita de aranceles a productos importados, que produjo despidos y cesantías en el sector privado, fue otro tema abordado. “Las importaciones están liquidando la producción nacional”, dijo Schmid.

Por su parte, Héctor Daer manifestó el apoyo de la CGT al reclamo docente y sostuvo que “hoy hacemos nuestro el reclamo docente. Reclamamos la paritaria nacional”. También puso sobre la mesa la necesidad de reglamentar la ley de emergencia social y criticó la flexibilización de los convenios de trabajo.

Horas antes, y mientras se desarrollaba la masiva movilización, funcionarios del Gobierno hicieron declaraciones a los medios en las que dejaron ver que sus posturas por el momento siguen siendo las mismas. El ministro de Trabajo, Jorge Triaca, afirmó que la medida de fuerza “obedece a una perspectiva política” y negó que haya “un problema generalizado” en la economía. Y Francisco Cabrera, ministro de Producción, también cayó en el lugar común de Cambiemos de ver la marcha motivada por “razones políticas”. “No hay ninguna razón para que haya un paro”, evaluó.

La marcha

Pasado el mediodía, las inmediaciones del Ministerio de Producción estaban desbordadas de trabajadores. Banderas de distintos colores avanzaban en sus columnas, que salieron de distintos puntos de C.AB.A., la provincia y el país.

Organizaciones sociales, docentes, legisladores, representantes de la oposición kirchneristas, peronistas, de izquierda y del Frente Renovador, acompañaron a la amplia diversidad de gremios afectados por la dirección que le dio Cambiemos a la economía.

“Las pymes ya no saben qué instrumentar para contener la mano de obra. Decimos que hay que cambiar drásticamente el rumbo de la economía, donde se está privilegiando cualquier actividad especulativa pero no la producción y el trabajo nacional”, dijo Eduardo Fernández, de Apyme, quien agregó que desde que asumió la alianza Cambiemos cerraron 7 mil pequeñas y medianas empresas.

El ex candidato a presidente por el FpV, Daniel Scioli, también dijo presente. “Vine para que las paritarias no queden por debajo del aumento de los precios”, declaró.

En La Plata, las columnas de la CGT de la capital bonaerense concentraron en la Plaza Italia antes de partir para C.A.B.A. “Estamos muy preocupados en Argentina por la cantidad inmensa de despidos, por la precarización de los salarios, por la gente que cada vez le alcanza menos y que necesita luchar para ir a defender el trabajo digno”, dijo la concejala platense del FpV Nacional y Popular, Florencia Saintout, quien acompañó a los trabajadores.