Sin razones aparentes, las autoridades de la Administración Nacional de Seguridad Social (ANSES) avanzan con despidos en las diferentes Unidades De Atención Integral (UDAI) donde en estas semanas suman diez cesanteados, pero aseguran que, por la finalización de contratos este mes, corren riesgo setecientos puestos de trabajo.

“Ellos hicieron ingresar a sus jefes de UDAI a planta permanente directa y mientras tanto hay compañeros a los que no les quieren renovar el contrato. Son más o menos setecientos casos que vencen ahora y empezaron con la modalidad de goteo”, explicó a Contexto Andrés Álvarez, delegado de base de la Asociación del Personal de los Organismos de Previsión Social (APOPS).

Desde el gremio denuncian que, en línea con el manual para “vencer la resistencia de los sindicatos” del ministro de Educación Esteban Bullrich, Emilio Basavilbaso, titular de ANSES, generó numerosos conflictos para desestabilizar la organización de los trabajadores, quienes sostienen que, además de poner en riesgo estos puestos laborales, están “desguazando” distintas áreas de este organismo.

Los empleados de este ente público señalan que se redujo un 40% el PROG.R.ES.AR., se sacaron las condiciones favorables del PRO.CRE.AR., se traspasó el Conectar Igualdad al Ministerio de Educación, la Tarjeta Argenta dejó de funcionar como una herramienta de crédito y, por las modificaciones en el sistema de moratorias, hoy muchos argentinos no tienen el derecho de jubilarse por falta de aportes. Todo esto reduce las tareas de los trabajadores.

A esto se le suma que hay fuertes rumores de que las autoridades quieren derivar la Asignación Universal por Hijo (lo que representa el 70% de las tareas que realiza ANSES) al Ministerio de Desarrollo Social y el PRO.CRE.AR. a la Secretaría de Vivienda y Hábitat.

“Es la misma modalidad que utilizó Horacio Rodríguez Larreta justamente en los noventa, antes de los despidos masivos. Basavilbaso es el ahijado político de Larreta. Con leer el manual del neoliberal perfecto nos vamos dando cuenta cuáles son los pasos que siguen”, denunció Álvarez.

Cabe recordar que Larreta fue titular de ANSES durante el menemismo, generando un proceso similar hasta desmantelarlo. El 18 de octubre de 1996 llegó a despedir a 1.500 empleados. Basavilbaso, antes de asumir en este organismo, fue el titular del Instituto de la Vivienda de la ciudad y es un hombre muy cercano al actual jefe de Gobierno porteño.

La tercerización laboral también llegó a ANSES

La línea 130 de atención telefónica hoy por hoy está en manos de empresas privadas. Hace un año los trabajadores denunciaron que las empresas Teleperformance y Atento S.A., dos call center multinacionales, habían ingresado al organismo.

En un principio fue poco personal privado el que se encargó de la 130, pero con la entrada de Javier Monge, ex líder de gestión deslocalizada de Atento Perú, al frente de Atenciones Centralizadas de ANSES, esto se masificó y hoy es una empresa privada internacional la que maneja datos sensibles de los argentinos. Se especula que con los verificadores y el área jurídica pase lo mismo.

“Hay gente que está capacitándose, utilizando nuestro sistema; de manera precarizada haciendo nuestra tarea. Nosotros venimos denunciando que es una tercerización y que van a vaciar el área, pero ellos lo niegan”, explicó Álvarez.

Ante esta situación, el gremio que nuclea a los trabajadores previsionales se declaró en estado de alerta y movilizarán el 6 de marzo en apoyo a los docentes, el 7 con el paro convocado por las CGT y el 8 harán retención de tareas y se sumarán al Paro Internacional de Mujeres.