Por Héctor Bernardo

Paralelamente a las elecciones presidenciales que se realizaron en Ecuador este domingo, que pusieron en primer lugar al candidato de Alianza País, Lenín Moreno, y cuyo resultado final para saber si hay o no balotaje se conocerá reciente este miércoles, los ecuatorianos votaron en un referendo si debía prohibirse que los funcionarios públicos tuvieran bienes o capitales en paraísos fiscales.

Para muchos, fue inevitable trazar un paralelo entre el referendo en Ecuador y la situación en Argentina, donde, como consecuencia del escándalo de los Panamá Papers, se descubrió que el presidente Mauricio Macri poseía un gran número de cuentas offshore, allí y en otros paraísos fiscales, y que era dueño de varias empresas que no había declarado en su patrimonio.

La pregunta del referendo ecuatoriano era sencilla y directa: “¿Está usted de acuerdo en que, para desempeñar una dignidad de elección popular o para ser servidor público, se establezca como prohibición tener bienes o capitales, de cualquier naturaleza, en paraísos fiscales?”.

El 55% de los ecuatorianos voto a favor de la prohibición. Mientras tanto, en Argentina, Macri aún espera que el tema de sus cuentas offshore desaparezca de la memoria colectiva y evitar seguir dando explicaciones que no han logrado convencer a nadie.

Como bien han señalado varios expertos, las cuentas o empresas en paraísos fiscales tienen, como mínimo, la intención de evadir el pago de impuestos en el país de donde es originaria esa persona o empresa. Además, esos capitales suelen tener procedencia poco clara y en muchos casos son parte de actividades ilegales como el narcotráfico o la corrupción.

Jorge Kreyness, especialista en política internacional, en dialogó con Contexto aseguró que “uno de los grandes problemas argentinos es la falta de respeto por las instituciones que tienen los actuales integrantes del Gobierno”.

“Es evidente que quienes han llegado al Gobierno lo han hecho contando con recursos que les ha provisto una actividad considerada mundialmente ilegal, como es la del depósito de fondos en paraísos fiscales”, agregó.

“En ese sentido, es un golpe duro para el macrismo que en uno de los países de América Latina se esté votando la prohibición del ejercicio de gobierno a personas que tengan cuentas y empresas offshore. Es una actitud moral muy fuerte”, afirmó.

Por último, Kreyness remarcó que “esta iniciativa del presidente Correa sienta un precedente y es muy probable que sea adopta en otros países progresista de la región, como Venezuela y Bolivia”.