Tal vez el presidente Mauricio Macri crea que puede manejarse con total impunidad y seguir subestimando a los argentinos porque cuenta con el blindaje de los medios concentrados, pero lo cierto es que ya no puede pisar ningún punto del país sin que el pueblo reaccione con manifestaciones y protestas en su contra. La bronca crece con cada medida de corte neoliberal, con cada mentira, cuenta offshore y acción en beneficio de intereses personales o corporativos a costilla de las grandes mayorías.

Luego del escándalo por la multimillonaria deuda de su grupo empresario en el Correo Argentino y el intento de recortarles los haberes a los jubilados, el mandatario desembarcó en San Luis y lo recibieron con un escrache en las inmediaciones del aeropuerto.

“La manifestación fue totalmente pacífica, aunque la Policía intentó desde temprano que entráramos en conflicto para repetir lo que ocurrió en otras provincias, como Neuquén y Río Negro, donde reprimieron y detuvieron dirigentes, con el objetivo de desalentar nuestra protesta contra las políticas de Macri”, comentó a Contexto Fernando Gatica, secretario adjunto de ATE-San Luis.

Lejos de desalentarse, los estatales, junto a organizaciones políticas y sociales, se trasladaron luego hasta un centro de jubilados de la capital puntana. Allí el presidente había armado un encuentro a medida para tratar de borrar con algunas fotos y un par de frases vacías el ajuste que tenía planificado.

“Mauricio Macri, la puta que te parió” y “vendepatria hijo de puta” fueron algunas de las frases que se escucharon de una multitud indignada, entre cánticos, gritos y globo negros, mientras el mandatario le repetía a un grupo de adultos mayores “sí, se puede”, “sí se puede”, como si estuviera en campaña electoral.

Cuando en la conferencia de prensa del jueves dijo que se había equivocado al cambiar el método de cálculo de la movilidad previsional, bajando el aumento de los haberes de marzo al 12,65%, en realidad mintió descaradamente. Se trataba de una medida planificada a tono con la “reparación histórica” y el blanqueo de capitales, con las que el año pasado sentó las bases para la reforma neoliberal que exige el Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre las jubilaciones y pensiones.

Si bien el malestar social le impidió avanzar en esta oportunidad, el cambio de la fórmula de actualización de la Ley de Movilidad –para ajustarla por la variación del índice de costo de vida– está dentro de lo que se propone Cambiemos bajo la dirección del organismo internacional de crédito. La alianza gobernante también apunta a subir la edad de jubilación de las mujeres de 60 a 65 años y trastocar la determinación del haber inicial.

Los técnicos del FMI que estuvieron en nuestro país el año pasado le recomendaron a Macri que reduzca la tasa de reemplazo, referida a la relación entre el haber previsional y el salario que se percibía durante la etapa activa. El plan del Gobierno en ese sentido sería pasar del 72% promedio actual a un 60%, bajando de 1,5 a 1,1 el coeficiente de la determinación que multiplica cada año de aportes.

Los peligros detrás del “foja cero”

Todas las explicaciones y anuncios que hizo Macri en torno al caso del Correo Argentino también generaron un sinnúmero de reacciones desde el momento en que habló de “volver a foja cero” hasta el hecho de proponer una “audiencia pública”, algo que fue calificado como “un disparate” por los expertos en derecho concursal.

A esto se sumó, un día después, la revelación de un informe del Banco Nación que desestimó la misma propuesta que el Grupo Macri le hizo al ministro de Comunicaciones, Oscar “El Milico” Aguad, y que este terminó aceptando, pese al multimillonario perjuicio para el Estado que, proyectado a 2033, ascendía a los 70.000 millones de pesos. El informe data de junio de 2016, cuando la entidad estaba presidida por el economista del PRO Carlos Melconian.

“En cualquier acuerdo se sacrifica parte de la aspiraciones del acreedor y del deudor, nunca es un acuerdo donde el deudor paga lo que se le da la gana. Es una cosa de locos, no lo aceptaría nadie”, subrayó Sergio Zurano, abogado de Nuevo Encuentro que redactó una de las denuncias contra Macri por las que terminó siendo imputado.

“Que el presidente diga que volvemos a ‘foja cero’ demuestra que maneja las dos partes, la del acreedor y la del deudor, que maneja todos los resortes intentando hacer un claro fraude al Estado”, dijo, y no descartó que en una nueva maniobra intente “hacer una injerencia en el Poder Judicial”, particularmente sobre la Cámara de Apelaciones en lo Comercial que tramita el caso.

“Todo es absolutamente bochornoso. Las tapas de los principales periódicos del mundo se hicieron eco porque impresiona la magnitud de la corrupción. Y la respuesta que tenemos de Macri es ‘no sabía’, ‘me equivoqué’… O estamos ante alguien que nos miente permanentemente, que delinque y debe ser imputado; o ante un incapaz que debería ser destituido”, enfatizó Zurano.