Por Daiana Giménez 
“La caída del poder adquisitivo sumado al aumento de los precios de la canasta vacacional tendrá efectos sobre los ingresos del turismo, golpeando indefectiblemente las economías dependientes de dicha actividad”, había vislumbrado el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) en diciembre.
Si bien los datos oficiales dan un saldo positivo, para los empresarios hoteleros y gastronómicos enero fue un mes “flojo”. En lo concreto se evidenció menos flujo turístico y una fuerte caída del consumo.
En el Partido de la Costa, si bien desde el área de turismo municipal informaron que durante enero hubo igual cantidad de turistas que al mismo periodo del año pasado, desde el Colegio de Martilleros salieron a explicar que las dos primeras semanas de enero fueron “muy bajas”, mientras que la tercera “repuntó un poco; no lo necesario”.
En Tandil, si bien la afluencia es menor que en los balnearios bonaerenses, desde la Dirección de Turismo señalaron que fue un mes muy variable y que aunque “la expectativa era tener una media de ocupación superior, en todo momento hubo disponibilidad”.
En Mar Del Plata, principal centro turístico bonaerense, la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica señaló que fue una temporada “muy floja”, al mismo tiempo que presentó un informe denominado “crisis en el sector hotelero marplatense”, donde se anuncia que muchos de estos lugares bajarán sus persianas próximamente, por esta merma y porque “actualmente la carga tributaria representa más de un 40% del precio final”, la cual no es acompañada por la ocupación.
La Asociación informó a Contexto que esta temporada “predominan las escapadas” donde “la estadía en promedio general es de tres a cuatro noches”. Sólo en los hoteles de mayor categoría, es decir de 5 estrellas, “se da una estadía más prolongada, dadas las múltiples promociones para alojarse que estos ofrecen y la amplia cartera de servicios”.
“Nuestros socios nos indican que esta temporada es más baja que la anterior. Además, existen quejas constantes de afiliados que nos piden comunicar esta situación porque se sienten abandonados”, explicaron en conferencia de prensa desde esta Asociación.
En sintonía, Mercedes Morro, secretaria general de la Unión de Trabajadores del Turismo, Hoteleros y Gastronómicos (UTHGRA) de esta localidad, calificó la temporada como “muy mala”.
“La falta de consumo responde a que la gente ha perdido el poder adquisitivo, ya que aquel que puede venir lo hace sólo para pasear pero se cuida mucho y hace nada más que los gastos imprescindibles”, sostuvo Morro ante un medio radial.
En esta localidad, según el estudio del CEPA, basado en un relevamiento del Colegio de Martilleros, los alojamientos de enero tuvieron un aumento de hasta un 75% respecto de 2016. Por lo que el alza en los precios y la caída del poder adquisitivo fue fundamental también en esta caída turística. En ese sentido, una quincena para una familia tipo (dos adultos y dos niños) con viaje, comida, alojamiento y recreación este enero superó en casi un 50% al anterior.
Ante este panorama, muchos argentinos optaron por salir del país. Brasil y Uruguay resultan ser los principales destinos. Ya a principios de enero, Punta del Este anunció que había superado su histórico récord de 1997 en un 11%, con una gran afluencia de argentinos. Es decir que, lejos de apostar al sector interno, muchos argentinos prefirieron las costas uruguayas.