Por Alejandro Palladino

Luego de las extensas jornadas de protesta durante diciembre para impedir los recortes del macrismo, la comunidad científica inició su plan de acción para afrontar el 2017, que contará con un marcado ajuste para el sector, el cual evidencia el cambio de paradigma político para el desarrollo científico del país.

A lo largo de la semana se sucedieron asambleas en cada una de las provincias de cara al II Plenario Nacional de los Trabajadores de la Ciencia que se llevará a cabo hoy en el Ministerio de Ciencia y Tecnología, en C.A.B.A., donde evaluarán los resultados de cada asamblea local y se delinearán los pasos a seguir.

Otra cita importante que tienen los gremios de científicos y las entidades que los nuclean, becarios e investigadores, será el 9 de febrero a las 10:00 hs, cuando se movilicen al MINCyT para acompañar la primera reunión que la Comisión Mixta de seguimiento tendrá con funcionarios de la cartera que conduce Lino Barañao, tal como se acordó en el acta firmada el 23 de diciembre como acuerdo para prorrogar las becas de los casi quinientos investigadores que el macrismo pretendía echar, para así incluirlos en el CONICET u otro organismo público (y no privado, como buscaba el Gobierno).

En La Plata, el miércoles tuvo lugar una asamblea en la Facultad de Ciencias Exactas de la que participaron la Comisión de afectados La Plata, ATE CONICET La Plata y Jóvenes Precarizados La Plata.

“Lo que está en disputa no es sólo el ingreso de los quinientos investigadores, sino un modelo de producción científica y tecnológica”, dijo a Contexto Darío Martínez, becario posdoctoral del CONICET y docente en la Facultad de Periodismo y Comunicación Social de la UNLP.

Entre los principales puntos que atravesaron el encuentro y que serán eje a la hora de defender un modelo de ciencia soberano, se trató la relación estrecha entre la ciencia y el trabajo en las Universidades públicas como estrategia conjunta (el 80% de la producción científica se produce en las casas de estudio), la continuación del programa Argentina Innovadora 2020, y la efectiva incorporación de los quinientos becarios al CONICET.

“El macrismo no va a dejar de hacer ciencia. Va a continuar haciendo ciencia, pero de lo que se trata es de quién se apropia de esa producción científica, a favor de qué sectores e intereses va a estar apuntada la actividad”, afirmó Darío Martínez, en referencia a la intención del Gobierno de introducir a los becarios en el sector privado, como reflejo de la política científica integral que tiene el macrismo para el campo científico en detrimento de lo público.

En un comunicado que emitieron las organizaciones presentes, en las asambleas también se rechazó el rediseño regresivo del sistema de Ciencia y Técnica nacional y se propuso fortalecer el pedido del convenio colectivo de trabajo, criterios públicos y transparentes de evaluación y la reapertura de la mesa de negociaciones laborales y la mesa de becarios. También apuntaron a una mayor federalización de la representación del sistema científico.

Por último, quedaron confirmadas otras dos convocatorias. Una para el 14 de febrero, en cada uno de los CCT del país, con motivo de la primera reunión de sus directorios. Y la otra será una feria de ciencias federal para el 1 de marzo, en la apertura de las sesiones legislativas, con el objetivo de acercar la problemática a la sociedad y dar la batalla mediática luego del desprestigio hacia los trabajos hechos por el CONICET (sobre todo en materia de ciencias sociales) que construyeron diarios como La Nación y Clarín durante el conflicto de diciembre.