Por Fernando M. López

El nuevo atropello del presidente Mauricio Macri, al modificar por decreto el carácter inamovible de los feriados del Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia –que recuerda el golpe de Estado genocida del 24 de marzo 1976–, y el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de Malvinas, el 2 de abril, encontró un fuerte rechazo entre organismos de derechos humanos y asociaciones de ex combatientes, pero no fueron los únicos.

Al cruce de la medida también salieron intendentes y gobernadores, que firmaron sus propias resoluciones para dar asueto administrativo en esas fechas tan significativas de nuestra historia reciente, así como otras fundacionales: Revolución de Mayo (25 de mayo), Día de la Bandera (20 de junio) y la propia Declaración de la Independencia (9 de julio).

El actual parlamentario del Mercosur y ex secretario de Asuntos Relativos a las Islas Malvinas, Daniel Filmus, dijo a Contexto que es “excelente” la actitud de estos Gobiernos municipales y provinciales contra el “enorme paso atrás” que pretende imponer Macri.

“La de Macri es claramente una política del olvido. No se relaciona con una cuestión de productividad, de turismo, ni de calendario escolar. Es algo mucho más profundo. Intentan cambiar una cultura que, desde 2003 en adelante, tuvo que ver con que es necesario recordar el pasado para no repetirlo”, remarcó en relación con los feriados del 24 de marzo y 2 de abril.

Para Filmus, el presidente actúa en la misma línea cuando relativiza el número de 30.000 desaparecidos y reinstala la teoría de los dos demonios; o cuando “abandona la pelea por la soberanía de Malvinas, sometiéndose a la mirada de los británicos”; y también lo hace una gobernadora como María Eugenia Vidal y su ministro de Educación, Alejandro Finocchiaro, cuando “prohíben en la provincia de Buenos Aires la actividad política en las escuelas”.

Hasta ahora, los intendentes bonaerenses que decidieron no acatar el decreto macrista son Juan Ustarroz (Mercedes), Francisco Durañona (San Antonio de Areco), Pablo Zurro (Pehuajó), Gabriel Katopodis (San Martín), Ariel Sujarchuk (Escobar), Martín Insaurralde (Lomas de Zamora), Juan Zabaleta (Hurlingham), Mariano Cascallares (Almirante Brown) y Fernando Gray (Esteban Echeverría).

En el resto del país se manifestaron en la misma forma jefes comunales como los de Resistencia, Jorge Capitanich; de Rosario, Mónica Fein; de Comodoro Rivadavia, Carlos Linares; de Río Grande, Gustavo Melella; y de Ushuaia, entre otros; y a ellos se sumaron gobernadores como los de La Pampa, Carlos Verna; de Chubut, Mario Das Neves; y Córdoba, Juan Schiaretti, este último cercano a Macri.

Ustarroz explicó a este diario que en su municipio ya estableció asueto administrativo para el 24 de marzo y el 2 de abril, luego de reunirse con familiares de desaparecidos durante la dictadura cívico-militar y ex combatientes de Malvinas.

“Estas fechas son puntos de inflexión en nuestra historia y no pueden caer en el olvido. Con total consenso y acuerdo de la gran mayoría de la población de Mercedes, hemos decidido mantener su dimensión histórica, política e institucional”, subrayó el intendente de Mercedes.

Además, consideró que “hay un gran nivel de conciencia de nuestro pueblo para no retroceder”, y estimó que el rechazo a la medida del Gobierno nacional “irá creciendo en otras provincias y municipios”.

La ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner respaldó la inmovilidad de los feriados a través de las redes sociales, bajo el hashtag #el24nosetoca, y cuestionó a Macri porque “invita por decreto a olvidar lo que no le conviene y recordar del relato lo que se ajusta a su presente y su entorno”.

Por su parte, la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, confirmó que los organismos de derechos humanos se van a movilizar el 24 de marzo, expresó su “preocupación” por eventuales disturbios debido a la “irritación” con el Gobierno nacional y volvió a pedirle que “revierta” la decisión.

“Apoyamos los razonables reclamos de Madres, Abuelas de Plaza de Mayo, H.I.J.O.S. y otras organizaciones de defensa de los derechos humanos porque entendemos que la Memoria, la Verdad y la Justicia es un derecho de toda la sociedad y muchos dieron su vida en la búsqueda y defensa de esos valores”, añadieron en un comunicado los diputados nacionales del FpV-PJ.

Pero también desde las propias filas de Cambiemos se escucharon voces en contra del decreto. El secretario de Derechos Humanos bonaerense, Santiago Cantón, afirmó que “se debería haber tenido en cuenta la posición” de Madres y Abuelas.

“No estamos hablando de un hecho de hace cien años y que el feriado es por eso. Ocurrió hace poco y hay gente que fue víctima directamente de eso, tanto de la dictadura como de Malvinas. La gente está muy activa con eso”, indicó el funcionario provincial.

No fue el caso del secretario de Derechos Humanos de la Nación, Claudio Avruj, quien  prefirió salir a defender la medida de Macri con el insólito argumento de que “se socializa mucho más la memoria”.